¿Por qué la Superluna azul podría elevar las mareas en la llegada del huracán Idalia?
“Once in a blue moon”, es una expresión muy popular en el mundo anglosajón usada comúnmente para referirse a un evento que ocurre muy de vez en cuando. Ese fenómeno ocurre a finales de este agosto, cuando el mes veraniego se despide con una superluna azul, la segunda luna llena del mes que sigue a la de principios de agosto, la del Esturión, y que coincide con la llegada del huracán Idalia en las costas del golfo de México este jueves.
La inusual superluna azul podría afectar de alguna manera las mareas de las costas del sur de Florida, cuando el huracán Idalia, de categoría 4, golpeó con fuerza la orilla de Keaton Beach causando fuertes inundaciones que podrían exacerbarse con la atracción gravitatoria de la superluna durante la tormenta. Lo preocupante para las autoridades estadounidenses es que, precisamente, la elevación de las mareas es lo que permite determinar qué tan devastadoras serán las inundaciones en medio de la marejada ciclónica.
Una superluna es una luna llena que se encuentra en el perigeo, es decir, el punto más cercano a la Tierra en medio de su órbita elíptica alrededor de nuestro planeta, desde donde se percibe mucho más grande y brillante que lo usual. La Luna estará casi 29.000 kilómetros más cerca de la Tierra que su distancia habitual, lo que conlleva que las mareas de nuestro planeta se vean afectadas por la atracción gravitatoria de la Luna, aumentando su actividad y que tiene un impacto mucho mayor en los océanos.
“La marejada y la marea trabajan juntas: trabajan mano a mano para producir la mayor inundación que podría ocurrir en un huracán”, explicó a CNN el director adjunto del Centro Nacional de Huracanes, Jamie Rhome. “Una marea elevada es como un punto de partida o una base. Si el océano ya está elevado, entonces la marejada puede ser mucho más dañina cuando se desplaza sobre él”, agregó el experto.
¿Cómo afectará la superluna azul a la marea?
El huracán Idalia fue degradado a categoría 2 tras tocar tierra, de hecho, en áreas cercanas a la localidad de Cedar Key, alcanzara sus niveles más altos del año, incluso antes de la marejada ciclónica. “Yo diría que el momento es bastante malo para esto”, comentó Brian Haines, meteorólogo a cargo de la oficina del Servicio Meteorológico Nacional de Charleston, Carolina del Sur, y se prevé que las inundaciones causadas por las mareas pongan en peligro ambos estados, además de Georgia y dejar bajo el agua varias localidades.
Cuando hay Luna llena, el Sol y la Luna usan su fuerza gravitatoria hacia la misma dirección, lo que resulta en el aumento de las mareas sobre niveles normales, y es que la fuerza gravitatoria de la Luna es mucho más fuerte está más cerca de la Tierra, por lo que las mareas son más altas.
El Centro Nacional de Huracanes de EE UU pronosticó en sus últimos informes del martes que la marejada podía alcanzar los 4,6 metros en algunas zonas del oeste de Florida. De hecho, las autoridades indicaron que la parte noroeste de Florida es especialmente vulnerable por las condiciones geográficas de la región. Eso es porque la plataforma continental se extiende muy lejos de la costa y tiene una pendiente gradual, lo que permite que el océano crezca más cuando los vientos huracanados empujan el agua a tierra.
¿Por qué es una superluna azul?
Si bien el nombre de la superluna nos puede hacer pensar que emite una luz azul para parecer una luna de neón, pero no será así. Se denomina luna azul porque es la segunda luna llena que ocurre en un solo mes. Esto se debe a que el ciclo de la Luna es de 29,5 días, es decir, es menor a la duración promedio de un mes, lo que hace que muy de vez en cuando puedan coincidir dos cuando haya completado su ciclo antes de que se termine el mes.
Esta coincidencia de lunas llenas es algo que sucede cada tantos años, la última ocurrió en octubre de 2020, la próxima será en 2026, pero la de este 30 de agosto es extremadamente especial, pues se trata de una superluna, que es cuando se encuentra en el perigeo de su órbita. Es también una confluencia de fenómenos astronómicos que coinciden en su rareza por una única ocasión. La NASA ha calculado que la próxima vez que ambos eventos ocurran juntos sería en 2037. @mundiario

