Las principales empresas de inteligencia artificial acogen con reservas la nueva ley europea
Las gigantes empresas de inteligencia artificial han aceptado la nueva regulación europea, aprobada en la última hora del pasado viernes, aunque piden que no suponga un freno a su desarrollo.
Las principales empresas de inteligencia artificial han dado su visto bueno a la reciente regulación europea, aprobada en el último minuto del pasado viernes, pero no sin ciertas reservas. Pilar Manchón, consejera del comité de asesoramiento del Gobierno español y responsable de estrategia de investigación con inteligencia artificial en Google, subraya la importancia de regular la IA, aunque advierte que no debe convertirse en un obstáculo para su evolución.
Hasta ahora, las tecnológicas se autoregulaban basándose en principios éticos, según Manchón, que resumen en "haz solo el bien, innova, sé audaz, pero sé responsable". Sin embargo, esta aproximación ha demostrado ser insuficiente, especialmente en el ámbito de las redes sociales, donde, según Global Witness, las empresas priorizan su modelo de negocio lucrativo sobre la moderación adecuada del contenido y la protección de los usuarios.
Ante este escenario, medio centenar de empresas, incluyendo gigantes como IBM, Meta, AMD, Intel o Dell, junto con universidades y entidades como la NASA, han formado la AI Alliance. Este grupo se compromete al desarrollo de inteligencia artificial conforme a normas abiertas, seguras y responsables, promoviendo la colaboración entre empresas, gobiernos y organizaciones.
A pesar de este esfuerzo conjunto, algunas compañías como OpenAI y Google, esta última presentando recientemente Gemini, un modelo con capacidades que superan a las de las personas, no figuran por ahora en la AI Alliance.
Buscan la colaboración global
El papel regulador de Europa es elogiado, pero también se plantean preocupaciones sobre el desarrollo de la tecnología en regiones sin escrúpulos respecto a la privacidad, como China. La AI Alliance busca la colaboración global para evitar riesgos y garantizar un desarrollo ético.
Sin embargo, la regulación por sí sola no es suficiente, según Cecilia Danesi, abogada especializada en IA y derechos digitales. La clave será la supervisión continua de sistemas de alto riesgo para prevenir sesgos y asegurar la ética y el respeto a los derechos humanos.
A pesar de la aceptación generalizada, 150 directivos de empresas continentales, incluyendo Airbus, Ubisoft, Renault, Heineken, Dassault, TomTom, Peugeot y Carrefour, expresaron su oposición a la regulación en la UE, argumentando que afectará la competitividad y la soberanía tecnológica de Europa.
El ciberactivismo también ha mostrado descontento, con críticas a la ley que permitiría el reconocimiento facial público en vivo en la UE. ONG y expertos consideran que la legislación no aborda de manera efectiva los desafíos relacionados con los derechos humanos y la privacidad.
En este contexto, la colaboración entre empresas, gobiernos y organizaciones se presenta como crucial para asegurar un desarrollo ético y seguro de la inteligencia artificial en un mundo cada vez más interconectado. @mundiario

