Las orcas madre hacen un “sacrificio de por vida” para mantener a sus crías
Las madres renuncian a volver a embarazarse y comparten la comida con sus hijos machos a pesar de que alcancen la adultez, mientras se desentienden de las hembras.
Criar descendencia es una labor complicada y llena de compromisos. Esa noción, muy humana, no solo aplica para nuestra especie, sino que muchos animales tienen una implicación materna tan grande que son capaces de mantener a sus hijos en la naturaleza aún tiempo después de que alcanzan la adultez, como la orca, que como el resto de los cetáceos dentro de la familia de los delfines son de los animales más maternales que hay.
Las orcas alimentan por igual a sus crías hasta que alcanzan la madurez sexual, e incluso las abuelas también suelen participar en el cuidado de sus nietos. Como una de las especies animales mejor estudiadas del mundo, se trata de información que ya se conocía. Sin embargo, un grupo de investigadores ha demostrado que esa maternidad no solo es comprometida, sino que se trata de un “sacrificio de por vida”, pues las orcas madre están dispuestas a cuidar de su hijo por el resto de sus años a costa de tener más crías, incluso si han alcanzado la adultez.
Un nuevo estudio publicado en la revista Current Biology ha determinado que un grupo de orcas está dispuesto a dejar de lado sus mejores años de fertilidad para cuidar a una sola cría. Los datos revelan cómo el cuidado de los hijos afecta directamente las posibilidades de reproducción de sus madres hasta límites que nunca habían sido detectados en otros animales iteróparos, es decir, que pueden procrear varias veces a lo largo de sus vidas, justo como los conejos y los humanos.
Para llevar a cabo la investigación, el equipo del principal autor del estudio y profesor en la Universidad de Exeter en Reino Unido, Michael Weiss, ha observado a un grupo de orcas muy particular que vive en las costas del océano Pacífico en el estado de Washington (EE UU) y la provincia de la Columbia Británica (Canadá), llamado residentes del sur, que a diferencia de sus congéneres no son migratorias, sino que solo viven en esa misma zona en la que compiten con los humanos por los mismos recursos: el salmón.
Las orcas madre abandonan a las hembras, pero no a los machos
“En nuestro estudio, analizamos el éxito reproductivo, es decir, la probabilidad de que una hembra produzca una cría que sobreviva su primer año. Encontramos una fuerte correlación negativa entre esta probabilidad y la presencia de hijos destetados”, explica Weiss, que también trabaja con el Centro del Estudio de los Cetáceos en EE UU.
“Desde hace más de una década, sabíamos que las orcas macho adultas dependían de sus madres para mantenerse con vida, pero nunca estuvo claro si las madres pagaban un precio para hacerlo”, agrega Weiss. Ahora, con datos de 50 años de observaciones de 40 madres, se ha demostrado que este grupo de orcas madre reduce sus posibilidades de quedar embarazada otra vez después de tener una cría; específicamente, se trata de una reducción del 50 %.
La mayoría de los animales son fértiles la mayor parte de sus vidas, pero justo como los humanos, las orcas experimentan la menopausia. Alcanzan la madurez a los 15 años y pueden reproducirse hasta los 40, desde donde comienzan a fungir roles sociales estrechos para su comunidad. Weiss indica que si equipo tiene “fuertes sospechas” de que la menopausia de las orcas “evolucionó como una extensión de la vida útil y no por acortarse el periodo reproductivo”.
Darren Croft, colega de Weiss en Exeter y coautor de la investigación, sostiene en una nota que “las madres obtienen un beneficio biológico indirecto: ayudar a sus hijos a sobrevivir y reproducirse, mejora las posibilidades de que sus genes pasen a las generaciones futuras”. Esto estaría justificado por el hecho de que las orcas madre tienden a abandonar a sus crías hembras, mientras que siguen cuidando de los machos. Las hembras pierden competitividad reproductiva contra las más jóvenes, e incluso solo se reproducen con los miembros del mismo grupo, mientras que los machos tienen más posibilidades de reproducirse cuando tenga más edad, y su descendencia queda en otros grupos. @mundiario

