Un grupo de neandertales se aisló de otras poblaciones durante 50.000 años
Un equipo de arqueólogos ha revelado detalles fascinantes sobre uno de los últimos neandertales, bautizado como Thorin, tras nueve años de investigación exhaustiva. Los restos, descubiertos en la gruta de Mandrin, en el valle del Ródano (Francia) en 2015, han sido objeto de un análisis genético que revela que este individuo, un varón de aproximadamente 50 años, pertenecía a un linaje desconocido hasta ahora. El estudio, publicado en Cell Genomics, muestra que este grupo de neandertales permaneció aislado genéticamente durante unos 50.000 años, lo que sugiere que se mantuvieron apartados de otros clanes cercanos, incluso cuando geográficamente estaban a unos pocos días de distancia.
El hallazgo sitúa a Thorin, con una antigüedad de aproximadamente 45.000 años, como uno de los últimos miembros de su especie antes de la extinción definitiva de los neandertales, que ocurrió hace unos 40.000 años. Este descubrimiento plantea numerosas preguntas sobre la cultura, la organización social y la mente de los neandertales, una especie que coexistió durante un tiempo con los Homo sapiens. Según el paleoantropólogo Ludovic Slimak, coautor del estudio y veterano investigador en Mandrin, este grupo de neandertales posiblemente buscaba el aislamiento deliberado, una hipótesis que abre una nueva perspectiva sobre su comportamiento y modo de vida.
El equipo de investigadores ha encontrado evidencia que sugiere que este linaje se originó hace unos 100.000 años, en un periodo en el que Europa estaba cubierta de bosques y el clima era relativamente cálido. Sin embargo, los restos de Thorin datan de una época mucho más fría, en plena glaciación, cuando Europa era una extensa estepa. A pesar de que los neandertales de Mandrin estaban a solo unos días de distancia de otros clanes, no se mezclaron genéticamente con ellos, lo que destaca su aislamiento y añade un nuevo nivel de complejidad a la historia de los neandertales.
Slimak señala que este descubrimiento permite comparar la mentalidad de los neandertales con la de los Homo sapiens. Mientras que estos últimos eran más móviles, exploradores y tendían a establecer redes de contacto extensas, los neandertales parecen haber estado más enfocados en la vida en pequeños grupos que habitaban sus propios valles. “Sapiens es inquieto, siempre buscando descubrir, explorar y poseer. En cambio, los neandertales parecen contarnos una historia diferente, una que habla de comunidades autosuficientes y cerradas”, reflexiona Slimak.
Sin mestizaje
El estudio, que ha involucrado a más de 20 investigadores de siete países, ha comparado el ADN de Thorin con otros genomas neandertales conocidos, algunos de hasta 120.000 años de antigüedad. El genoma de Mandrin es solo el quinto de menos de 50.000 años que se ha recuperado, lo que lo convierte en un descubrimiento excepcional. Este aislamiento genético puede haber sido un factor clave en la desaparición de los neandertales, quienes, a pesar de cruzarse en varias ocasiones con los Homo sapiens, no compartían ADN en las últimas etapas de su existencia.
El estudio sugiere que Thorin y su linaje podrían haber emigrado desde Gibraltar hacia el norte de Europa, siguiendo un corredor mediterráneo que actualmente está sumergido. Este corredor conectaba a los neandertales de la costa mediterránea, desde Gibraltar hasta el Ródano, lo que plantea la posibilidad de que existieran otros grupos aún por descubrir en esa región.
Antonio Rosas, paleoantropólogo del CSIC, destaca que el aislamiento podría haber jugado un papel crucial en la extinción de los neandertales, una teoría que se alinea con las pruebas de endogamia descubiertas en otros yacimientos como El Sidrón, en Asturias. Sin embargo, Rosas se muestra cauteloso ante la idea de un aislamiento genético total de 50.000 años, señalando que es difícil de concebir para cualquier especie de mamífero.
Por su parte, Antonio Rodríguez-Hidalgo, prehistoriador del Instituto de Arqueología, resalta que el descubrimiento de Thorin conecta de manera crucial los datos paleogenómicos con inferencias sociales y culturales, destacando la resiliencia de los neandertales para sobrevivir durante tanto tiempo en condiciones de aislamiento. Esto, según el científico, es un testimonio de su capacidad de adaptación, una habilidad que resulta difícil de entender desde la perspectiva de una sociedad moderna, hiperconectada y globalizada como la nuestra. @mundiario


