Un estudio revela paralelismos entre topillos y humanos en superar rupturas amorosas

Los topillos experimentan una explosión de dopamina, la hormona del placer, al reencontrarse con su pareja, pero tras mucho tiempo de cero contacto la reacción neuronal no es la misma.
Topillos de la pradera. / RR.SS
Topillos de la pradera. / RR.SS

Investigadores de la Universidad de Colorado Boulder han llevado a cabo un estudio con topillos de las praderas, destacando similitudes sorprendentes entre el comportamiento de estos roedores y el proceso humano de superar una ruptura amorosa. La investigación, publicada en la revista Current Biology, ha analizado la respuesta neuronal y emocional de los topillos ante la separación y el reencuentro con sus parejas.

Según la neurocientífica Zoe Donaldson, autora principal del estudio, los topillos experimentan una explosión de dopamina, la hormona del placer, al reencontrarse con su pareja. Sin embargo, tras un periodo de separación, esta reacción disminuye. Aunque los topillos recuerdan a sus parejas incluso después de cuatro semanas sin contacto, su reacción neuronal no es la misma. No sienten el mismo impulso de aparearse o acurrucarse, indicando un proceso de superación de la ruptura.

El estudio destaca que, similar a los humanos, los topillos de las praderas forman vínculos monógamos y exclusivos a lo largo de toda su vida. La investigación se centra en la fase más estable y duradera del amor, examinando cómo la dopamina juega un papel crucial en mantener los vínculos a lo largo del tiempo.

En palabras de Donaldson, este enfoque ayuda a entender la erosión del amor con el tiempo y la distancia. Aunque el proceso de superación es más complejo en los humanos, con factores como la oxitocina y la vasopresina también desempeñando un papel, el estudio ofrece valiosas lecciones sobre las dinámicas de las relaciones de pareja.

Los topillos son la especie más monógama

El profesor Diego Redolar destaca la complejidad del comportamiento humano y la influencia de factores éticos y normativos. Aunque los paralelismos existen, el proceso humano de superar una ruptura es más sofisticado. No obstante, las lecciones aprendidas de los topillos proporcionan una comprensión valiosa de las relaciones humanas.

Desde el punto de vista de la psicóloga de pareja Lorenlay Fraile, el estudio refuerza la importancia del “contacto cero” tras una ruptura, comparándolo con el proceso de deshabituación en adicciones. A medida que el tiempo avanza, el vínculo con la expareja se debilita, siguiendo un patrón similar al de los topillos de pradera.

En resumen, este estudio revela conexiones sorprendentes entre el mundo emocional de los topillos y la experiencia humana de superar una ruptura amorosa, proporcionando nuevas perspectivas sobre las complejidades de las relaciones y la capacidad de recuperación emocional. @mundiario

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