Puede que hayan desvelado los orígenes de las enigmáticas señales de radio del espacio
Un equipo de astrofísicos del Centro Internacional de Investigación en Radioastronomía (ICRAR) ha dado un paso clave para resolver el enigma de los "transitorios de largo período", señales de radio espaciales que han intrigado a la comunidad científica. Gracias a datos del radiotelescopio Murchison Widefield Array (MWA), los investigadores identificaron un pulso energético que podría originarse en un sistema estelar binario.
El fenómeno, bautizado como GLEAM-X J0704-37, emite un pulso de radio brillante cada tres horas, con una duración de entre 30 y 60 segundos. Esto lo convierte en el transitorio de radio de período más largo jamás detectado. Aunque los transitorios de este tipo son relativamente nuevos para la ciencia, este hallazgo abre una ventana única para explorar su origen y naturaleza.
Lo más sorprendente es que los archivos del MWA muestran que esta señal ha estado activa durante al menos diez años. Sin embargo, los científicos creen que podría haber permanecido sin descubrir durante mucho más tiempo, lo que sugiere la existencia de más fenómenos similares en archivos de todo el mundo.
A diferencia de otros transitorios de radio encontrados en regiones densamente pobladas de estrellas dentro de la Vía Láctea, GLEAM-X J0704-37 se localizó en una región más despejada, en la constelación de Puppis, a unos 5.000 años luz de distancia. Esta ubicación permitió a los investigadores identificar con precisión la fuente de las ondas de radio, utilizando herramientas avanzadas como el telescopio MeerKAT en Sudáfrica y el observatorio SOAR en Chile.
La investigación, publicada en The Astrophysical Journal Letters, reveló que las señales provienen de una estrella de baja masa, conocida como enana M, que forma parte de un sistema binario junto a una probable enana blanca, el remanente estelar de una estrella moribunda. Este tipo de interacción entre dos cuerpos celestes es lo que genera las intensas emisiones de radio.
"Los fenómenos transitorios de largo período son muy emocionantes y, para que los astrónomos comprendan lo que son, necesitamos una imagen óptica. Sin embargo, cuando los miramos, hay tantas estrellas en el camino que parece que se trata de 2001: Odisea del espacio. '¡Dios mío, está lleno de estrellas!'", explicó la profesora adjunta Natasha Hurley-Walker, autora del trabajo.
"Las enanas M son estrellas de baja masa que tienen una mera fracción de la masa y la luminosidad del Sol. Constituyen el 70 por ciento de las estrellas de la Vía Láctea, pero ninguna de ellas es visible a simple vista".
"Nuestros datos sugieren que está en un sistema binario con otro objeto, que probablemente sea una enana blanca, el núcleo estelar de una estrella moribunda. Juntos, alimentan la emisión de radio".
El descubrimiento de GLEAM-X J0704-37 ayuda a entender mejor los transitorios de radio y también destaca el potencial de las herramientas modernas para desentrañar misterios cósmicos. Los transitorios de largo período son fenómenos extremadamente raros y poco comprendidos, y este estudio aporta información crucial para catalogarlos y analizarlos.
Además, los hallazgos subrayan la importancia de los radiotelescopios como el MWA y MeerKAT, ambos precursores del ambicioso Square Kilometre Array Observatory (SKAO), que será el radiotelescopio más grande y avanzado del mundo.
El equipo de ICRAR está realizando observaciones de seguimiento para confirmar la naturaleza del sistema binario y entender mejor el proceso que genera estas señales de radio extremas. También planean buscar más transitorios de este tipo en otros archivos astronómicos.
El director del MWA, el profesor Steven Tingay, dijo: "Estos transitorios de radio de largo período son nuevos descubrimientos científicos y el MWA ha permitido fundamentalmente esos descubrimientos".
“El MWA tiene un archivo de observaciones de 55 petabytes que proporciona un registro de nuestro Universo durante una década. Es como tener el equivalente en almacenamiento de datos de 55.000 computadoras domésticas de alta gama: una de las colecciones individuales de datos científicos más grandes del mundo. Es una auténtica mina de oro para descubrir más fenómenos en nuestro Universo, y los datos son un campo de juego para los astrónomos”, afirmó Tingay.
La investigación tiene implicaciones de largo alcance, ya que los resultados podrían redefinir la manera en que entendemos la interacción entre estrellas binarias y el comportamiento de las enanas M y blancas. Además, este tipo de estudios podría ayudar a explorar fenómenos relacionados, como las emisiones de radio rápidas (FRB) y otros eventos transitorios en el cosmos. @mundiario


