¿EE UU posee los minerales críticos que necesita? Según un estudio, la mayoría son desechados

Un estudio revela que la producción minera actual en Estados Unidos genera suficientes elementos clave para la industria tecnológica y de defensa, aunque terminan descartados como residuos.
Minería a cielo abierto. / Pixabay
Minería a cielo abierto. / Pixabay

Un nuevo análisis publicado en la revista Science sugiere que Estados Unidos podría cubrir prácticamente toda su demanda anual de minerales críticos sin depender del exterior. La paradoja es que esos recursos ya se extraen en minas operativas del país, pero acaban siendo desechados en forma de relaves, es decir, los residuos que quedan tras el procesamiento de metales principales como oro, cobre o zinc.

La investigación estuvo liderada por Elizabeth Holley, profesora asociada de ingeniería minera en la Colorado School of Mines. El equipo identificó que elementos como cobalto, litio, galio y tierras raras —incluyendo neodimio e itrio— se encuentran en volúmenes suficientes en minas estadounidenses. Sin embargo, al no ser el objetivo principal de extracción, se pierden en los flujos secundarios de procesamiento.

“El reto está en la recuperación”, explicó Holley. “Es como intentar sacar la sal de una masa de pan: necesitamos mucha más investigación, desarrollo y políticas para que la recuperación de estos minerales críticos sea económicamente viable”.

Para llegar a estas conclusiones, el equipo construyó una base de datos de la producción anual de minas de metales con permisos federales en EE UU. Estos datos se combinaron con concentraciones geoquímicas de minerales críticos, recopiladas por organismos como el U.S. Geological Survey, Geoscience Australia y el Geologic Survey of Canada.

Mediante técnicas estadísticas de remuestreo, los investigadores estimaron cuántos minerales críticos se producen de forma indirecta en estas explotaciones y un estimado de cuántos se pierden al no recuperarse. El resultado muestra que, salvo en el caso del platino y el paladio, todos los demás minerales necesarios para la industria podrían obtenerse dentro del país.

El informe destaca ejemplos concretos que ilustran la magnitud del potencial desaprovechado en la recuperación de ciertos minerales. Por un lado, el cobalto (Co), que se obtiene como subproducto de la minería de níquel y cobre, presenta una oportunidad significativa: recuperar menos del 10% de lo que actualmente se descarta sería suficiente para cubrir todo el mercado estadounidense de baterías.

Por otro lado, el germanio (Ge), que se encuentra en minas de zinc y molibdeno y es esencial para sensores infrarrojos y dispositivos de defensa, también muestra un gran potencial. De hecho, bastaría con recuperar menos del 1% de lo que se pierde actualmente para eliminar la necesidad de importaciones. Estos casos evidencian el desperdicio de recursos valiosos que podrían ser aprovechados de manera más eficiente.

Holley subrayó la importancia de este enfoque: “Mostramos dónde está cada mineral crítico y en qué sitios incluso una recuperación del 1% podría marcar una enorme diferencia, reduciendo o eliminando la dependencia de las importaciones”.

El siguiente paso: tecnología y políticas

Además del impacto económico y geopolítico, los autores destacan las ventajas ambientales. Al recuperar minerales críticos en lugar de enviarlos a los depósitos de relaves, se reduciría el volumen de residuos mineros, que requieren almacenamiento y control para evitar la contaminación. Esa reutilización, además, podría abrir nuevas aplicaciones en la construcción y en industrias que demandan materiales secundarios.

El estudio también señala los desafíos que deben resolverse. Identificar los yacimientos y cuantificar el potencial es apenas el inicio. “Ahora que sabemos cuáles son los sitios de bajo coste de recuperación, necesitamos análisis detallados de los minerales donde se alojan estos elementos y probar tecnologías adecuadas para su extracción”, indica Holley.

Pero el problema no es únicamente técnico: también es político y económico. La investigadora advierte de que, aunque la necesidad de estos elementos es real, su valor de mercado podría no ser suficiente para que las empresas mineras inviertan en nuevos equipos y procesos. Por ello, concluye que “se requieren políticas que incentiven a los operadores a incorporar infraestructura adicional de procesamiento”.

La conclusión central del trabajo es que Estados Unidos ya dispone de los minerales que sustentan sectores clave como la transición energética, la defensa y la alta tecnología. Sin embargo, la falta de mecanismos para recuperarlos hace que terminen como residuos. @mundiario

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