Descubren los restos de un dinosaurio gigante en Teruel

Vértebra fósil del saurópodo diplodócido hallado en Teruel. / Fundación Dinópolis-SINC

Un grupo de expertos ha encontrado las vértebras y fósiles de la cola de un enorme saurópodo diplodócido en una serie de excavaciones en el famoso yacimiento El Carrillejo.

Excavaciones paleontológicas en un rico yacimiento de fósiles de Teruel han dado con un nuevo tesoro. Un grupo de expertos ha conseguido nuevos restos de un gran dinosaurio saurópodo, con características muy diferentes a otras de las especies más grandes jamás descritas, incluso de especímenes hallados en el mismo lugar.

La Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis ha estado realizando un trabajo de excavación en el famoso yacimiento El Carrillejo, en la localidad turolense de Riodeva. Gracias a esto, los científicos han podido recolectar varias vértebras caudales y otros restos que provienen de la cola de un saurópodo diplodócido, una especie de dinosaurio cuadrúpedo y herbívoro que vagaba por buena parte de la Tierra haciendo alarde de sus inmensas extremidades.

Para asimilar algo el tamaño de este gigante, cada vértebra tiene alrededor de unos 40 centímetros de diámetro. Los expertos calculan que el dinosaurio debió haber medido unos 25 metros de longitud, algo posible dado que los diplodócidos son conocidos por ser masivos, por su largo y robusto cuello y cola, así como albergar a algunas de las especies más grandes de la historia.

El verdadero tamaño de este dinosaurio será determinado cuando culmine la preparación de los fósiles hallados en el yacimiento. Los diplodócidos son especies realmente grandes y su estructura ósea suele ser muy compleja porque su principal característica son sus huesos dobles (de ahí el nombre). Pueden llegar a tener unas 20 vértebras caudales, según explican los científicos.

Un saurópodo como ningún otro

Pero las vértebras halladas de este ejemplar son “muy diferentes” de las que se han encontrado de otros saurópodos de edades geológicas similares a las del nuevo espécimen, más o menos a finales del periodo Jurásico y principios del Cretácico, es decir, alrededor de hace 150 millones de años atrás.

Pues resulta que, al menos de manera preliminar, los restos de este extraño saurópodo son distintos a los que se han identificado en algunos de los dinosaurios de su estilo más grandes que se hayan encontrado. Sin detallar en las discrepancias, los fósiles de este ejemplar distan del Turiasaurus riodevensis, encontrado en el mismo yacimiento, así como del Aragosaurus ischiaticus, también hallado en Teruel.

“Por el momento, y a pesar de lo fragmentario de los restos en relación a la totalidad del animal, este saurópodo de Riodeva supone uno de los dinosaurios de este tipo más relevantes descubiertos en el Jurásico de Europa, junto a otros fósiles de diplodócidos excavados anteriormente por la fundación en el municipio turolense de El Castellar”, ha asegurado Alberto Cobo, director de Dinópolis. @mundiario