Los chimpancés aprenden a comunicarse imitando a sus madres y familiares maternos

Un estudio internacional revela que los grandes simios salvajes adquieren sus comportamientos comunicativos a través del aprendizaje social, especialmente del entorno materno.
Bonobos. / Pixabay
Bonobos. / Pixabay

Comprender cómo se comunican los grandes simios, nuestros parientes más cercanos en el reino animal, resulta fundamental para entender cómo los seres humanos desarrollamos el lenguaje. Aunque los chimpancés utilizan sonidos, gestos, posturas y expresiones faciales para comunicarse, hasta ahora la comunidad científica debatía si estos comportamientos eran aprendidos o estaban determinados genéticamente. Un nuevo estudio internacional ha aportado pruebas sólidas que apuntan a la primera opción: los chimpancés aprenden a comunicarse de sus madres y familiares maternos.

La investigación, publicada esta semana en la revista PLOS Biology, ha sido liderada por Joseph Mine, investigador de la Universidad de Zúrich, y ha contado con la colaboración de expertos de EE UU y Reino Unido. El equipo centró su atención en una comunidad de chimpancés salvajes (Pan troglodytes) que habita el Parque Nacional de Kibale, en Uganda. Tras analizar durante más de 30 horas de grabaciones el comportamiento de 22 individuos, los científicos constataron que el estilo comunicativo de los chimpancés adultos guarda un notable parecido con el de sus madres y otros parientes maternos, pero no con el de sus padres ni familiares paternos.

“Me sorprendió parcialmente este resultado, ya que hasta ahora había muy poca evidencia clara del aprendizaje social en la adquisición de la comunicación en chimpancés”, explica Mine. “Sin embargo, también era esperable, porque los jóvenes pasan gran parte del tiempo con sus madres y hermanos maternos, mientras que apenas interactúan con sus padres o parientes paternos”. Este patrón de convivencia parece influir decisivamente en la transmisión de comportamientos comunicativos.

Durante el estudio, realizado entre 2013 y 2015, los investigadores registraron tanto vocalizaciones —gruñidos, gemidos o el característico pant-hootcomo señales no verbales, como posturas corporales y movimientos. Aunque los chimpancés emiten sonidos desde su nacimiento, el análisis se centró en individuos mayores de 10 años, ya que estos han desarrollado un repertorio conductual maduro y estable, lo que facilitaba la observación de patrones consistentes.

Vínculos madre-hijo en los chimpancés

El hallazgo refuerza la hipótesis de que los elementos fundamentales de la comunicación —incluido el lenguaje humano— tienen una base social y se transmiten por aprendizaje. “Hasta donde sabemos, esta es la primera evidencia clara de que el comportamiento comunicativo de los chimpancés está influenciado específicamente por la madre y los familiares maternos de un individuo”, señala el investigador suizo.

El contexto social de los chimpancés ayuda a explicar estos resultados. Los machos tienden a permanecer en la misma comunidad durante toda su vida, mientras que las hembras suelen migrar a otras comunidades al alcanzar la madurez sexual. Esta dinámica influye en los vínculos sociales: las crías son criadas exclusivamente por sus madres, sin la participación de los padres, lo que refuerza la presencia constante del entorno materno en las fases más sensibles del aprendizaje.

El padre no suele implicarse en la crianza, así que la cría crece acompañada principalmente por su madre y, si los hay, por sus hermanos maternos. Incluso tras cumplir los 10 años, el joven chimpancé sigue interactuando con su madre con frecuencia”, detalla Mine. En cambio, la interacción con el padre es escasa y no parece influir de forma significativa en la conducta del individuo.

Sobre la reproducción de estos primates, el estudio también revela que una hembra puede llegar a tener hasta cinco hijos que alcancen la edad adulta, aunque lo más común es que críe entre cero y tres individuos que sobrevivan. Este número relativamente reducido refuerza la intensidad del vínculo madre-cría y subraya la importancia del aprendizaje comunicativo durante la infancia.

En conjunto, los resultados del estudio ofrecen una nueva perspectiva sobre la evolución del lenguaje y los mecanismos de transmisión del conocimiento en especies sociales. Observar cómo los chimpancés aprenden a comunicarse mediante la imitación y el contacto con su núcleo familiar materno puede ayudar a comprender mejor cómo los humanos adquirimos nuestras capacidades lingüísticas a lo largo del desarrollo. @mundiario

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