Una treinta de vecinos de Moratalaz piden la retirada inmediata del servicio BiciMAD
Golpes al aparcar las bicis, latas tiradas en el suelo, gritos o usuarios que abordan la acera poniendo en riesgo la seguridad de los peatones son algunos de los problemas.
Estos trastornos están afectando especialmente a los vecinos que viven en las casas ubicadas en la calle Fuente Carrantona entre el número 33 y 35 que, hartos de estos inconvenientes, han decidido reclamar su retirada a la Empresa Municipal de Transportes. Hasta la fecha actual, ningún responsable de esta entidad ha puesto en práctica alguna medida u ofrecido alguna solución.
El emplazamiento de este servicio en este lugar presenta muchos fallos; uno de ellos es ubicar veintisiete puestos de bicicletas en una zona muy próxima a las viviendas, que tienen la particularidad de tener las ventanas muy amplias, lo que ocasiona que los ruidos de la calle se oigan mucho. El segundo error es el sistema de estacionamiento de las bicicletas y desactivación del servicio. Los fallos de la aplicación informática en los móviles y las dificultades para anclar las bicicletas y activar el candado hacen que los usuarios den fuertes golpes en los puestos de forma repetitiva. En numerosas ocasiones los vecinos de estas casas han llegado a oír entre la una y las cinco de la madrugada frecuentes golpes que les han impedido dormir durante la noche. También algunos de estos impactos son generados por el servicio de mantenimiento y reposición, que en ocasiones durante la noche han incorporado las bicicletas en los puestos vacíos.
Otro grave error es colocar tantos estacionamientos en una zona en la que no existe un carril bici y donde los coches y autobuses circulan a mucha velocidad. Al salir marcha atrás e incorporarse a la carretera, los ciclistas corren el riesgo de colisionar con los automóviles, especialmente considerando que a veces se trata de grupos de cuatro o cinco jóvenes que salen al mismo tiempo. Este problema de seguridad se ve agravado aún más debido a que muchos usuarios imprudentes transitan en sentido contrario para acceder a la rotonda de Doctor García Tapia, que se encuentra al lado, con el objetivo de dirigirse hacia Vicálvaro o a una zona más céntrica de Moratalaz. Además, en otras ocasiones, optan por circular por la acera, poniendo en peligro a las personas que pasan por allí.
Por otra parte, la zona se encuentra ahora más sucia por la gran cantidad de latas, cigarrillos, papeles y bolsas que arrojan al suelo los usuarios de estas bicis.
Es necesario que desde el Ayuntamiento de Madrid se lleve a cabo una gestión eficaz del conocimiento y se tengan en cuenta los problemas de contaminación acústica, suciedad y riesgos de seguridad que para los peatones causa este servicio. Esta calle y, en general, muchas de Madrid, necesitan reducir el nivel ruido. Para lograrlo, es imprescindible trasladar el servicio BiciMAD a un lugar donde no cause molestias, incorporar más árboles y zonas verdes y proteger la naturaleza. Madrid no puede convertirse en la ciudad del ruido. Zonas residenciales muy tranquilas como esta se han ido deteriorando gravemente cada año hasta alcanzar una elevada contaminación acústica. Calles como Fuente Carrantona se han llenado de muchas bicis colocadas en un lugar inapropiado. Este hecho, unido al incremento del número de coches, obras de locales comerciales que duran más de diez meses y que causan enormes ruidos y terrazas de bares con mucha gente están impidiendo disfrutar de la calma a estos vecinos y deteriorando su salud y bienestar. Es muy importante cuidar más la naturaleza y preservar la tranquilidad del entorno en el que vivimos porque constituyen los dos pilares fundamentales de la salud y bienestar de las personas. @mundiario

