Las víctimas de la tragedia de Baltimore eran trabajadores latinoamericanos

La alerta de colapso del puente permitió que se frenara el avance de los vehículos, pero una cuadrilla de mantenimiento cayó al agua tras el impacto del buque.
Puente Francis Scott Key de Baltimore. / RR.SS.
Puente Francis Scott Key de Baltimore. / RR.SS.

La ciudad de Baltimore, Maryland (EE.UU.), se ha visto sacudida por una tragedia tras el derrumbe del gigantesco puente Francis Scott Key  en la madrugada del martes, dejando un saldo de seis trabajadores de la construcción muertos. El fatídico accidente ocurrió cuando un portacontenedores perdió el control y colisionó con la estructura, desencadenando una serie de eventos catastróficos.

El trágico suceso tuvo lugar cuando con el carguero Dali se estrelló contra el puente construido en 1977, que se ha destacado como un punto emblemático de la ciudad y fue incluso escenario de la famosa serie "Bajo escucha" (The Wire). A pesar de la rápida alerta emitida por el buque, que permitió detener la entrada de vehículos a la zona, varios trabajadores se encontraban realizando labores de reparación en el puente en ese momento.

Entre las víctimas fatales se encuentran trabajadores de Honduras, Guatemala, El Salvador y México, según confirmaron diplomáticos de los países afectados y una organización no gubernamental. Uno de los fallecidos fue identificado como Maynor Yassir Suazo Sandoval, de 39 años y originario de Honduras, quien se encontraba trabajando en el momento del accidente.

La comunidad hispana en Estados Unidos se ha visto profundamente afectada por esta tragedia, con testimonios desgarradores de familiares y amigos de las víctimas. Además de Suazo, se han confirmado las muertes de dos guatemaltecos y se teme por la vida de varios ciudadanos mexicanos y salvadoreños. La incertidumbre y el dolor se han apoderado de las comunidades de estos países mientras esperan noticias sobre sus seres queridos.

La empresa a la que pertenecían los trabajadores desaparecidos, Brawner Builders, se ha pronunciado sobre el incidente, destacando que la seguridad siempre ha sido una prioridad. Sin embargo, el derrumbe repentino ha dejado atónitos a todos, con relatos desgarradores de testigos que describen el caos y la angustia en el momento del colapso.

A medida que continúa la búsqueda de posibles sobrevivientes entre los escombros, la ciudad de Baltimore y las comunidades afectadas se preparan para enfrentar las difíciles tareas de recuperación y duelo. El padre Ako Walker, un sacerdote católico que ha brindado apoyo a las familias afectadas, refleja el profundo dolor que se siente en la comunidad en estos momentos difíciles. La operación de búsqueda se reanudará, con la esperanza de encontrar respuestas y ofrecer consuelo a los afectados por esta tragedia sin precedentes. @mundiario

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