¿No se puede evitar que las empresas molesten con sus llamadas telefónicas?

Fofucha teleoperadora / fofuchasfranga.blogspot.com
Fofucha teleoperadora / fofuchasfranga.blogspot.com

Cuando le llamen preguntando si es usted el titular, asegure que no, y que ahora se pone el titular. E inmediatamente después, deja el teléfono apoyado en la mesilla... 

¿No se puede evitar que las empresas molesten con sus llamadas telefónicas?

Tras una jornada laboral extensa, llegué a casa pasadas las nueve de la noche. Tras bañar, rezar y acostar a mis hijos, por fin me dispuse a cenar. Eran casi las diez de la noche, por lo que me apetecía estar un rato junto a mi mujer —a quien venero— y ver una película juntos. Ya saben lo poco que me gusta la televisión. En ese momento sonó el teléfono. Supuse que era algún familiar o amigo, porque a esas horas, solo la gente de bien tiene permiso para molestar. Craso error. Era una teleoperadora intentando convencerme de los magníficos servicios de la empresa para la que trabajaba. Su impertinencia me enfureció, e incluso puse una reclamación en la susodicha empresa quejándome. De nada me sirvió. A los tres días volvieron a llamarme con la misma cantilena.

Es imposible luchar contra estas prácticas. Cualquiera de ustedes ha empleado mil estrategias ante estas llamadas, y todas son fútiles. Ha probado ser amable, antipático, mentir asegurando que trabaja para la competencia... Todo.  Y es inútil. No merece la pena pagarlo con la trabajadora de turno. Está haciendo su trabajo y tal como están las cosas hoy día, no se puede elegir, a pesar de que Botín ve llegar dinero de todas partes. A la empresa le da absolutamente igual su comportamiento. Van a seguir machacándole porque han comprobado que es una técnica efectiva. Mal que nos duela.

¿Qué solución nos queda a los pobres ciudadanos? Sencilla. Pagarles con su misma moneda. La empresa quiere llegar al mayor número de potenciales clientes en el menor tiempo posible, así que la estrategia es la siguiente. Cuando le llamen preguntando si es usted el titular, asegura que no, y que ahora se pone. E inmediatamente después, deja el teléfono apoyado en la mesilla, mientras usted sigue con sus quehaceres, así no le hacen perder su valioso tiempo. Les aseguro que tras unos minutos la trabajadora en cuestión colgará el teléfono, dejando de importunarle y además así evitamos que molesten a otros. El plan es de mi hermano Pablo, y ¡asegura que funciona!

Piensen. Sean buenos.

¿No se puede evitar que las empresas molesten con sus llamadas telefónicas?
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