La pretendida modernización de la monarquía parece una tomadura de pelo

La reina Letizia.
La reina Letizia.

Cuatro pinceladas para que la gente siga aceptando el imaginario monárquico: que esta institución es un hecho natural, inevitable, que los reyes son gentes sencillas, como nosotros...

La pretendida modernización de la monarquía parece una tomadura de pelo

Cuatro pinceladas para que la gente siga aceptando el imaginario monárquico: que esta institución es un hecho natural, inevitable, que los reyes son gentes sencillas, como nosotros, con los mismos problemas, con la misma cotidianidad... están ahí porque deben estar. No pensemos, no los cuestionemos; aceptemos que son uno de los nuestros.

Resulta absolutamente insólito para cualquier persona de inteligencia media la trompetería desatada por los turiferarios de la monarquía, entre tres gestos de escasa relevancia que, sin embargo, se interpretan cómo la evidencia de un cambio radical y signo de modernización de una institución inamovible en sí misma, y cuya única modernización es la república.

Las tres grandes modernidades han sido, por este orden: Letizia se corta el pelo y adquiere un nuevo estilo; Felipe VII baja las escaleras del Palacio de Oriente para recibir al presidente de la República italiana, en lugar de hacerlo en el Salón del Trono, y Letizia abandona el traje negro largo con mantilla en un acto de la Guardia Civil y se presenta con un modelo blanco, “repetido” del día de la proclamación de su marido. La mantilla española ha sido y es el máximo traje de ceremonia para la mujer en determinadas ceremonias solemnes. La reina Sofía y las infantas la han vestido siempre en actos de entrega de bandera, como madrinas, para subrayar el respeto a la enseña nacional. Lo mismo han hecho alcaldesas de toda España de la más diversa ideología. Es una tradición que la propia consorte había respetado, como corresponde a una institución tradicional.

Esta vez, periodismo de cámara, lamentablemente renacido más allá de las publicaciones de papel cuché, se explaya en sucesivas tontería. Y así leemos cosas como éstas: “El Rey de España haya bajado 72 escalones en el Palacio Real de Madrid se ha convertido en noticia. Sucedió el lunes cuando don Felipe acudió hasta el coche para recibir a Sergio Mattarella, presidente de Italia. Un gesto con el que el Monarca quiso mostrar su bienvenida al político, pero también mostrar cuál será su estilo en este tipo de visitas. Cuando están a punto de cumplise 11 meses de su llegada al trono, Felipe VI y doña Letizia van introduciendo poco a poco cambios en el protocolo. Los Reyes quieren seguir las normas establecidas, pero relajarlas en algunos aspectos”.

¿Cuál será el siguiente paso? ¿Propondrá un referéndum para que los españoles digamos si estamos de acuerdo con el cargo que ocupa como heredero del sucesor del fundador de la monarquía que ocupa? Luego resulta que su consorte da otro paso decisivo en el cambio de atuendo: Se esperaba un gesto por parte de la Reina Letizia para modernizar el protocolo de estos actos relacionados con la Guardia Civil y lo ha cumplido. La esposa del Rey ha querido marcar su impronta en Vitoria, durante la entrega de la Enseña Nacional a la 11ª Zona de la Guardia Civil. A diferencia de la Reina Sofía o de las Infantas Elena y Cristina, no ha lucido el tradicional vestido negro con peineta y mantilla. Más bien al contrario, ha optado por un estilismo luminoso que ha vuelto a acompañar con un moño postizo”.

Esto es el no va más de la modernidad. El país no puede digerir cambios de tal magnitud tan seguidos y de prisa. ¿Qué tendrá que ver lo del protocolo con el cambio de atuendo? Que yo sepa, el acto al que hace referencia el camerista redactor ha sido el de siempre, con su ceremonial habitual. La novedad es que Letizia no luce peineta ni traje largo negro. Un poco de respeto a la inteligencia de los españoles. Ya es manido invocar aquello de “que todo cambie para que todo siga igual”... ¡Si hasta mudan de estilo, si hasta bajan las escaleras, sino hasta cambian la peineta por un moño postizo y lo negro por lo blanco! ¿Podrá el país resistir tanta modernidad?

Damas entregando banderas con Mantilla
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Imágenes con diferentes contrastes, protagonizados por miembros de la Casa Real española en distintos momentos.

 

La pretendida modernización de la monarquía parece una tomadura de pelo
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