Las personas inseguras no nacen siéndolo: la recuperación es lenta e incierta…
¿Por qué tienen más valor para la sociedad el sistema judicial o la construcción de un edificio, que la vida (presente y sobre todo futura) de un niño?, se pregunta esta autora.
¿Por qué tienen más valor para la sociedad el sistema judicial o la construcción de un edificio, que la vida (presente y sobre todo futura) de un niño?, se pregunta esta autora.
Empiezo a estar un poco cansada de leer artículos y "frases sabias" sobre lo molestas que pueden resultar las personas inseguras, entre las que no siento ninguna vergüenza en admitir que me incluyo.
Yo también soy de las que copio a mis amigas, simplemente por el simple hecho de que suelo pensar que tienen mejor criterio que yo… ¿dónde está el crimen?
Yo "doña nadie" también soy de esas personas inseguras que necesitan muy a menudo un empujoncito, o un empujonazo, ya puestos, sobre todo cuando la cosa se pone fea… Porque, admitámoslo: cuando las cosas van bien todos somos expertos.
Las personas no eligen ser así. No. Lo aprenden… Lo aprenden tan precozmente que se pasan el resto de sus vidas intentando acallar esa vocecita interior que les repite constantemente…, ¡tú no vales! ¡tú no sabes! ¡esto no es para ti! ¡tú no puedes venir! ¡No hay sitio para ti! ¡Tú no estás invitada!
Estoy de acuerdo con la idea de que el rechazo les devuelve esta imagen de ellas mismas que desean olvidar…, pero es precisamente por esta razón que se esfuerzan (no siempre con éxito, lo sé) en ser simpáticas. Es el único recurso que les queda para salir del anonimato en el que su infancia les ha encerrado. Luego vendrá lo de cultivar la empatía. Claro que, habrá que darles la oportunidad…
A veces me pregunto por qué para ser padres no se debe pasar un diploma, como para ser abogado o ingeniero… ¿por qué tienen más valor para la sociedad el sistema judicial o la construcción de un edificio, que la vida (presente y sobre todo futura) de un niño? Aunque está claro que el hecho de pasar un diploma no es garantía de nada...
Las personas inseguras no nacen siéndolo, lo aprenden, ¡lo maman!... A menudo como consecuencia del comportamiento de unos padres tal vez demasiado jóvenes..., tal vez demasiado inseguros..., o tal vez, simplemente, desbordados por la situación, o por la vida, tantas veces cruel e imprevisible…