El papel crucial del entrenador y readaptador en el ámbito sanitario

Descubre el complemento que falta en la sanidad pública. Los conocimientos de un entrenador sobre el ejercicio físico es un factor clave para la mejora de la salud.

Elaboración propia. Imágenes obtenidas de www.klipartz.com
Elaboración propia. Imágenes obtenidas de www.klipartz.com

Dentro de las diversas intervenciones que se pueden dar en un equipo multidisciplinar (todas ellas consideradas como un pilar esencial en aras de sustentar la salud desde un enfoque global), me gustaría detenerme en la figura del “Entrenador” y la relación beneficiosa que tiene el “Ejercicio Físico” con las diferentes poblaciones y/o determinados trastornos de salud/enfermedades y patologías que se puedan presentar.

Debemos de ser conscientes del estado actual del tratamiento de las enfermedades o trastornos que se abordan mediante estudios de intervención que aplican el ejercicio físico como uno de los pilares fundamentales. Son ampliamente conocidos los beneficios de la actividad física regular para la salud (ver más información al respecto). El ejercicio físico contribuye a mantener un peso saludable, fortalece el sistema musculoesquelético, mejora la función cardiovascular y respiratoria, reduce el riesgo de enfermedades crónicas, mejora el estado de ánimo y el bienestar mental, previene lesiones y promueve la calidad del sueño, entre otros muchos aspectos.

OrbisHealth. Readaptación físico-deportiva
OrbisHealth. Readaptación físico-deportiva

La figura del entrenador/readaptador físico-deportivo puede ayudar a las personas a establecer y mantener un estilo de vida activo, diseñando programas de ejercicio personalizados, supervisando la progresión y brindando el apoyo necesario para alcanzar los objetivos de salud. Este profesional desempeña un papel crucial en el ámbito de la prevención de lesiones y la readaptación físico-deportiva.

“La inclusión del entrenador en el ámbito sanitario debería ser esencial, su importancia en la mejora de multitud de patologías y el bienestar de las personas lo convierten de esta manera en un pilar primordial para preservar la salud de las personas”

Por lo tanto, “su inclusión en el ámbito sanitario debería ser esencial, puesto que existe evidencia científica que respalda su importancia en la mejora de multitud de patologías y el bienestar de las personas, convirtiéndose de esta manera en un pilar primordial para preservar la salud de las personas”. A continuación, se argumentan diez puntos que confirman esta afirmación y se ejemplifica la importancia de la prescripción de ejercicio físico en determinadas poblaciones, patologías, enfermedades o trastornos:

1. Actividad física VS Inactividad física. En primer lugar, hay que destacar que el ejercicio físico puede aumentar la motivación para cambiar los hábitos de vida, mejorar la capacidad aeróbica, mejorar la función física, controlar la fatiga y mejorar la calidad de vida. Sabiendo que el ejercicio físico mejora la calidad de vida global, podemos deducir que “el ejercicio físico es medicina”, por lo tanto, se concluye que “el sedentarismo provoca enfermedades”. 

2. Prevención de lesiones. Los entrenadores especializados en readaptación físico-deportiva tienen un profundo conocimiento de la anatomía y la fisiología del cuerpo humano, así como de los factores de riesgo asociados con lesiones. Estos pueden diseñar programas de entrenamiento específicos para fortalecer la musculatura y mejorar la estabilidad articular, reduciendo así el riesgo de lesionarse. Además, pueden enseñar a corregir y/o mejorar la higiene postural y promover una progresión segura en el entrenamiento.

3. Readaptación físico-deportiva. Los entrenadores/readaptadores físico-deportivos desempeñan un papel fundamental en el proceso de recuperación. La implementación de programas de readaptación adecuados y graduales son de especial relevancia para promover la recuperación funcional, la vuelta a la práctica deportiva y a las actividades de la vida diaria.

4. Obesidad. Los programas más eficaces para combatir la obesidad son los que combinan dieta y ejercicio físico, siendo más recomendables aquellos en los que se realiza una combinación de entrenamiento aeróbico, así como de fuerza y resistencia muscular (ver artículo relacionado).

5. Salud mental. La actividad física puede conferir protección contra la aparición de la depresión, independientemente de la edad y la región geográfica (ver artículo relacionado).

6. Niños y adolescentes. El ejercicio físico previene la aparición de enfermedades en niños y adolescentes sanos, y sirve para el tratamiento de enfermedades crónicas prevalentes en la infancia. Se hace necesario un buen conocimiento de cómo prescribir ejercicio físico en pediatría en diferentes enfermedades. Se fomentarán programas de integración y capacitación, que consigan una mejora conjunta de la condición física neuromuscular y del rendimiento físico, cognitivo y psicosocial.

7. Tercera edad. Es recomendable crear estrategias de entrenamiento que mejoren la capacidad funcional en adultos mayores físicamente frágiles, centrándose especialmente en programas de ejercicio supervisado que mejoren la fuerza muscular, el riesgo de caídas, el equilibrio y la capacidad de andar.

8. Fatiga crónica. Tras el tratamiento multidisciplinar en grupo (que incluye terapia cognitivo-conductual y programa de ejercicio físico graduado), el ejercicio físico puede ayudar en gran medida ante el síndrome de fatiga crónica.

9. Cáncer. La correlación entre el ejercicio físico y el cáncer se pasa por alto por lo general. Se sabe que el ejercicio físico debe considerarse una intervención importante para prevenir y tratar el cáncer y sus complicaciones.

10. Patologías musculoesqueléticas. La figura del entrenador/readaptador físico-deportivo es primordial en el abordaje de las patologías musculoesqueléticas, como las relacionadas con la espalda, rodilla, hombro, entre otras. Antes de prescribir cualquier programa de ejercicio físico, estos profesionales realizan una evaluación exhaustiva de cada individuo (teniendo en cuenta el diagnóstico ofrecido por otros profesionales clínicos). Utilizan pruebas específicas y herramientas de evaluación para determinar la condición física, las capacidades y las limitaciones de la persona, así como para identificar los factores de riesgo y las causas subyacentes de la patología. Esta evaluación individualizada les permite diseñar programas específicos que incluyan ejercicios de fortalecimiento, movilidad, estabilidad y flexibilidad. Dichos programas ayudarán a reducir el dolor, mejorar la función articular y muscular, y promover la calidad de vida de las personas con patologías musculoesqueléticas.

OrbisHealth. Valoración de la flexión dorsal de tobillo
OrbisHealth. Valoración de la flexión dorsal del tobillo

A modo de conclusión, la sociedad (así como los que mandan en el estado) debería de ser consciente de la importancia que se le tiene que dar a la inclusión de los entrenadores/readaptadores físico-deportivos en el ámbito sanitario, justificado por la creciente evidencia científica que demuestra los beneficios del ejercicio físico para la salud. Estos profesionales, al ser expertos en el diseño y la implementación de programas de ejercicio físico, pueden colaborar con otros profesionales de la salud (interdisciplinariedad) para prescribir, estructurar y supervisar programas de ejercicio físico adaptados a las necesidades individuales de los pacientes y en base a las características patológicas que presenten cada uno. @mundiario

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