La OCDE alerta sobre la difícil transición de los jóvenes españoles a una vida adulta
A pesar de un aumento en la riqueza y el bienestar general, los jóvenes enfrentan grandes dificultades para lograr una vida adulta independiente, productiva y feliz.
El reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) revela un panorama preocupante. Aunque España ha experimentado mejoras en su riqueza, salud, apertura y libertad en comparación con generaciones anteriores, la transición hacia una vida adulta independiente, productiva y feliz es más complicada para los jóvenes españoles en comparación con sus pares en otros países de la OCDE.
El desempleo juvenil en España se encuentra entre los más altos de los países miembros, y aunque ha habido mejoras en la temporalidad laboral, los salarios siguen siendo bajos y las condiciones laborales deficientes, según el capítulo Incrementando las oportunidades para la juventud en España, publicado este miércoles por el organismo.
Este informe marca la primera radiografía detallada de la situación de los jóvenes en España desde que la OCDE comenzó a publicar monográficos sobre la economía española en la década de los setenta. Aida Caldera, jefa de división del departamento de economía de la organización a cargo de España y coautora del estudio, destaca que "a pesar de ser la quinta economía de la Unión Europea, la problemática que enfrenta la juventud en España plantea un desafío importante para el futuro".
Según el informe, aproximadamente el 50% de los jóvenes españoles entre 15 y 29 años expresaron sentirse satisfechos con sus vidas en 2021, pero esa satisfacción disminuía al 40% cuando se les preguntaba acerca de sus perspectivas de futuro y al 30% cuando se trataba de su situación económica. En el mismo año, el 16% admitió haber experimentado problemas de salud mental, más del doble que en 2017, y solo la mitad de ellos buscó ayuda profesional. El texto subraya que estos indicadores de salud mental constituyen un obstáculo para el crecimiento económico, ya que las personas con problemas este tipo tienen más probabilidades de estar desempleadas y presentan una disminución en la productividad laboral.
Desempleo juvenil
El diagnóstico general que ofrece el informe es que la alta tasa de desempleo juvenil (alrededor del 28% en menores de 25 años), la mala calidad de los trabajos, la compleja transición de la educación al empleo y las dificultades para abandonar el hogar familiar hacen que la vida de los jóvenes españoles sea menos favorable en comparación con otros países europeos de la OCDE.
Dado que las políticas públicas para los jóvenes son responsabilidad de diversos ministerios, gobiernos regionales y locales, los autores del informe consideran esencial que las administraciones se alineen en objetivos prioritarios y colaboren en la recopilación y el intercambio de datos y experiencias para lograr un mayor impacto.
En lo que respecta al empleo, el informe señala que los jóvenes en España enfrentan una "difícil transición" desde la educación al mercado laboral. Un aspecto preocupante es que la proporción de estudiantes españoles que pasan directamente del estudio al desempleo es la más alta entre los países europeos de la OCDE, lo que resulta en una tasa de desempleo de hasta el 35% entre los recién graduados. Los expertos del organismo sugieren que se deben establecer mejores conexiones entre el mercado laboral y las instituciones educativas, brindando información más detallada a los estudiantes sobre las salidas profesionales.
En cuanto a la temporalidad laboral, que ha disminuido desde la reforma laboral de 2021, Aida Caldera destaca que es necesario esperar al menos cinco años para evaluar si esta tendencia se consolida. La tasa de desempleo en menores de 25 años en agosto de 2023 había vuelto a niveles similares a los previos a la crisis (27%), pero seguía siendo tres veces superior a la media de la OCDE (11%). El informe también subraya las diferencias regionales, con tasas de desempleo más altas en Andalucía y Extremadura.
Parque de viviendas sociales
En cuanto a la vivienda, el informe destaca que la difícil transición del sistema educativo al mercado laboral, combinada con la falta de viviendas asequibles, retrasa la independencia de los jóvenes españoles. Solo el 22% de los jóvenes de 15 a 29 años viven exclusivamente de sus ingresos, mientras que el 36% depende completamente de otros y no se independiza hasta los 30 años, casi cuatro años más tarde que la media de la OCDE. Esto se debe en gran medida a la falta de estabilidad económica.
El informe sugiere que es esencial desarrollar un parque de viviendas sociales de alquiler sostenido en el tiempo, similar a lo que han implementado países como Holanda, Austria, Dinamarca, Francia o el Reino Unido. También destaca que los precios de alquiler en España han aumentado un 40% en la última década, mientras que los salarios de los jóvenes han aumentado menos del 10% en el mismo período. Los autores consideran que el umbral máximo de 900 euros para el Bono Joven del Alquiler en comunidades como Madrid es insuficiente dado el costo real de la vivienda. @mundiario



