Mordeduras mortales: la carencia de información compromete la prevención

A pesar de la ola de ataques de perros en diferentes regiones de España, la falta de un registro centralizado dificulta la comprensión de la magnitud del problema, sus causas y la efectividad de las medidas preventivas.

American Bully XL. / RR SS.
American Bully XL. / RR SS.

En lo que va de año, tres personas han perdido la vida como resultado de ataques de perros en diferentes regiones de España. Estos casos, que incluyen la mordedura fatal de un pitbull en Valencia, el ataque de dos canes peligrosos en Murcia a una anciana de 96 años, y el trágico encuentro con tres mastines en octubre, han generado titulares impactantes. Sin embargo, estos incidentes son solo la punta del iceberg, ya que numerosas lesiones por agresiones caninas ocurren a diario en el país.

La falta de un registro centralizado que recoja información detallada sobre la cantidad de ataques, las razas involucradas, y las circunstancias de los perros y sus dueños complica la elaboración de estudios y la implementación de protocolos estandarizados para prevenir estos incidentes. Actualmente, el Ministerio del Interior cuenta únicamente con estadísticas de infracciones penales por lesiones causadas por animales peligrosos, sin desglosar la información por especies.

La nueva ley de bienestar animal, en vigor desde el 29 de septiembre, pretende abordar esta carencia al establecer la creación de un registro coordinado entre las comunidades autónomas. Sin embargo, la espera por la aprobación del reglamento que la desarrolle, pendiente mientras el Gobierno no esté en funciones, retrasa la implementación de esta medida crucial.

Razas peligrosas

Expertos señalan la necesidad de recopilar información detallada sobre los ataques, ya que cada incidente es único y depende de diversos factores, como la genética y el manejo del perro. La presidenta de la asociación de protección animal, Anerpa, Javier Rodellar, destaca la falta de uniformidad en la consideración de razas peligrosas, ejemplificando situaciones incongruentes entre municipios cercanos.

La gravedad de los casos lleva a que los propietarios enfrenten diversas responsabilidades legales, desde denuncias por lesiones hasta casos de homicidio imprudente en situaciones extremas. El destino de los perros agresores, incluso aquellos que han causado la muerte, queda en manos de los veterinarios, quienes estudian su comportamiento antes de decidir sobre la eutanasia.

A pesar de que los casos graves son excepcionales, la falta de información detallada sobre los incidentes y la necesidad de concienciar sobre la tenencia responsable de mascotas siguen siendo desafíos importantes. Expertos y veterinarios subrayan la importancia de educar a los propietarios sobre las señales de advertencia y la necesidad de tratarse a los perros como lo que son, animales con necesidades y comportamientos específicos. La nueva ley de bienestar animal busca abordar estos desafíos, pero su plena implementación aún está pendiente. @mundiario

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