La más célebre conclusión a la que pudo llegar un labriego

El examen introspectivo del yo que propuso Descartes dio lugar a uno de los principios fundamentales de la filosofía moderna, el “pienso, luego existo”.
René Descartes. / RR.SS
René Descartes. / RR.SS

Sería contradictorio afirmar, efectivamente, que yo pudiera pensar y formular juicios sin existir de algún modo. Para llegar a esta consideración los Significados inéditos realizan un recorrido que va de los pies a la cabeza, examinando distintas acciones del cuerpo y del espíritu. Así pues, comenzamos con Juan —cualquiera que fuera—, quedando a sus pies para lo que haga falta.

juanete. (de Juan). Originalmente, deformación de la base del hueso del dedo gordo del pie de Juan, que hacía que sobresaliera a modo de protuberancia ósea.

judiada. (de judía + diada, día de la fiesta nacional catalana). Comida típica de Cataluña consistente en judías verdes asadas sobre la llama viva, con la que se conmemora cada 11 de septiembre la fiesta nacional. El president de la Generalitat ha desmentido, jurando en arameo, que la judiada tenga una motivación antisemita.

juguete. (de jugo). Jugo que sirve para entretener el hambre de los niños. De los niños que juegan a engañar al hambre.

juicio. (de juicio + del ing. juice, zumo). Opinión sobre la calidad de un zumo de frutas. Los juicios pueden referirse a jugos frescos, que provienen de frutas exprimidas, o a los reconstituidos, que son los que se preparan a partir de concentrados. Tanto unos como otros son juicios a posteriori. Los juicios a priori, sin haber probado los zumos, son imposibles de formular.  

juntar. (de juntar + untar). Poner dos o más cosas de manera que se toquen e impregnen unas de otras. Si se trata de dos personas, juntarse implica asimilar partículas del cuerpo del otro al tocarse, pero también imbuirse mutuamente de sus respectivos conocimientos o ideas.

jurisdicción. (del lat. iuris, derecho + dicción). Autoridad o poder que alguien tiene conferido para aplicar las leyes del decir, manteniendo la unidad de la lengua y, a la vez, permitiendo su evolución. Respecto de la lengua española, la plena jurisdicción corresponde a la RAE y a las otras 22 academias de los distintos países hispanohablantes. 

labilidad. (de labios). Cualidad de las personas que tienen grandes labios. O mucha labia.

laboral. (de labor + oral). Trabajo o actividad que se desempeña con la boca. Cada día, al término de su jornada laboral el operario terminaba exhausto, que es como decir que se quedaba con la boca abierta.

laborar. (de labor + orar). Trabajar y rezar, máxima que refleja la regla básica de la vida monástica según San Benito: ora et labora. 

laboratorio 1. (de laborar + oratorio). Lugar destinado a la enseñanza de la práctica profesional del rezo. Los ayudantes de laboratorio preparan las oraciones y plegarias que los aprendices habrán de elevar al cielo.

laboratorio 2. (de laboratorio + oratorio, relativo a la oratoria). Aula equipada con medios audiovisuales donde los alumnos se entrenan en el arte de hablar con elocuencia. La Retórica es una disciplina de laboratorio.

labriego. (de labrar + ego). Hombre que, desde su complaciente autoestima, vive dedicado a cultivar su propio yo. El examen introspectivo del yo que dio lugar a uno de los principios fundamentales de la filosofía moderna, Pienso, luego existo, sólo pudo haber sido realizado por un excelente labriego como Descartes.

lacedemonio. Lacediablo.

lacerar 1. (de lacerar + acera). Lastimar a alguien golpeándolo contra la acera.

lacerar 2. (de lacerar + cera). Producir daño la cera al ser aplicada sobre el cuerpo. Entre las mujeres, la depilación con cera caliente es una forma consentida de laceración.

lacerar 3. (de lazo + acero). Capturar animales con lazos de acero. Cada día el furtivismo lacera en nuestro país a innumerables corzos, jabalíes, ciervos y hasta a algún oso pardo.

ladrón 1. (de ladrón + dron). 1. Persona que hurta o roba aeronaves no tripuladas dirigidas por control remoto. 2. Persona que utiliza drones para cometer hurtos o robos.

ladrón 2. (de ladrar). Perro que ladra mucho. A veces, sin saberlo, tenemos al ladrón en casa.

lagrimear. (de lágrima + mear). Mear lágrimas. Si la tristeza me seca los ojos, ya sólo podré lagrimear.

lamentar. (de lamentar + menta). Deplorar el sabor a menta.

langosta. (contracc. de la + angosta). abrev., coloq. Modo de referirse a una persona estrecha. En estas estábamos cuando el labriego le dijo a la langosta: “Si piensas de manera estrecha, estrechamente existirás”. @mundiario

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