El margen de 20 segundos que convirtió un fallo en tragedia ferroviaria
Renfe ha comenzado a perfilar las primeras conclusiones preliminares sobre el devastador accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba), donde al menos 39 personas han perdido la vida y más de un centenar han resultado heridas. Su presidente, Álvaro Fernández Heredia, desplazado desde anoche al lugar del siniestro, ha subrayado que las causas no se conocerán a corto plazo, aunque sí se han identificado factores clave sobre cómo se desencadenó la tragedia.
Un margen de tiempo insuficiente para que actuara el sistema de seguridad
Según el responsable de la operadora pública, entre el descarrilamiento del tren Iryo y el paso del Alvia en sentido contrario transcurrieron solo veinte segundos. Este estrecho intervalo impidió que el sistema automático de seguridad de la vía —que, al detectar un obstáculo, ordena el bloqueo del trazado y el frenado inmediato— pudiera activarse con éxito.
La rapidez con la que ocurrió todo dejó sin capacidad de reacción al sistema LZB, el mecanismo encargado de impedir errores humanos y gestionar la señalización en alta velocidad.
Heredia ha insistido en que el siniestro se produjo en un tramo recto, equipado con sistemas avanzados y renovado en mayo de 2025. Tampoco había indicios de exceso de velocidad:
-El Iryo circulaba a unos 205 km/h.
E-l Alvia, a 210 km/h.
-El límite de la zona es de 250 km/h.
Este elemento, afirmó, aleja la hipótesis de una imprudencia o una operación temeraria.
Renfe descarta especulaciones: posibles fallos en el tren o en la infraestructura
El presidente de la operadora fue tajante al advertir que “lo peor que podemos hacer ahora es especular”. Aun así, apuntó que el problema no parece derivar de la actuación del maquinista ni de la velocidad, lo que sugiere la posibilidad de un fallo en el propio tren o en la infraestructura.
El impacto fue de tal magnitud que las ruedas del convoy siniestrado aún no han sido localizadas, y parte de los coches del Alvia quedaron “absolutamente desintegrados”, complicando las labores de rescate y recuperación.
Heredia reconoció que todavía no se puede descartar que haya cuerpos entre los restos más deformados del tren. El acceso es muy complejo debido al amasijo metálico y a la destrucción parcial de varios vagones. “Las personas con vida han sido ya evacuadas, pero es posible que queden víctimas por recuperar”, explicó.
Se espera la llegada de grúas de gran tonelaje para iniciar el levantamiento de los elementos más pesados y reconstruir el escenario del impacto.
Investigación independiente y plazos largos
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), un organismo independiente, se encuentra ya sobre el terreno analizando restos, sistemas electrónicos y datos de registro. Según Renfe, no habrá un informe concluyente hasta dentro de varios días.
Además de la investigación técnica, se trabaja en un operativo alternativo de transporte, ya que la línea de alta velocidad permanecerá cortada durante más de tres o cuatro días. La infraestructura ha sufrido daños severos:
-La catenaria ha sido arrancada.
-Sistemas de señalización han quedado inutilizados.
-El trazado requiere reparación completa. @mundiario


