Jóvenes de un instituto de La Rioja difunden imágenes de compañeras desnudadas por la IA
La comunidad educativa de Haro está conmocionada tras descubrir que varios alumnos del Instituto de Educación Secundaria Obligatoria Bartolomé Cossío (12.167 habitantes, según el INE en 2025) habían creado con inteligencia artificial imágenes sexuales de sus compañeras y las compartieron en grupos de WhatsApp. Más de 10 estudiantes, de entre 14 y 16 años, se han visto afectadas por este acto que ha abierto un debate sobre la intimidad digital y los límites de la tecnología en la vida de los menores.
La noticia, adelantada por el diario La Rioja, ha generado alarma entre padres y docentes, que califican los hechos de “inaceptables” y “dolorosamente cercanos”, dado que los implicados son compañeros de toda la vida. Las familias han recibido comunicación directa del centro educativo, mientras que la Guardia Civil confirma que, aunque se presentó una denuncia, esta fue retirada al determinarse que las imágenes no vulneraban de manera directa la intimidad de las menores.
Este caso pone de relieve la facilidad con la que herramientas de inteligencia artificial pueden ser usadas para vulnerar la privacidad de adolescentes, y cuestiona la preparación de los centros y familias para prevenir el ciberacoso y la difusión de contenido sexual digital.
La implicación emocional de las víctimas
“Las niñas están mal y las familias estamos disgustadas”, relata una madre al periódico autonómico. El daño psicológico tras la difusión de imágenes manipuladas puede prolongarse en el tiempo, generando ansiedad, miedo y sensación de vulnerabilidad incluso dentro del propio instituto.
La Consejería de Educación de La Rioja y la dirección del centro analizan la situación. Aunque aún no se han tomado decisiones públicas, la investigación de Inspección Educativa busca establecer responsabilidades y protocolos de actuación para proteger a las estudiantes.
El caso abre un debate sobre los riesgos de la IA en manos de adolescentes. La facilidad para generar imágenes sexualizadas de terceros plantea la necesidad urgente de educación digital que combine ética, prevención del acoso y seguridad en redes. @mundiario



