Indigentes en la T4 de Madrid

Ya había leído algo del tema de los indigentes (y migrantes) en la T4, pero hasta que no estás allí, no te imaginas en vivo y en directo de lo que allí conviven.
Indigentes en la T4 de Madrid. / Autora.
Indigentes en la T4 de Madrid. / Autora.

 A Madrid, indudablemente se le conoce por muchas cosas, pero por encima de todo es nuestra principal puerta de entrada y salida del país. Miles de personas pasan a diario por sus instalaciones y al final, no deja de ser un fiel reflejo de España.

Hace pocos días y con motivo de un viaje tras continental, pasé más horas de lo recomendable en la T4 del Aeropuerto (Adolfo Suárez).

La previsión recomendable, para facturar cuando vas a terceros países, son 3 horas antes de la salida del vuelo, y mi agencia de viajes, consideró que al tener que tomar un AVE desde mi ciudad de origen, más valía ir con precaución (Renfe y el Ministro de Transporte Oscar Puente, son los artífices de que las agencias de viajes te “larguen” a la capital con más de 6 horas de previsión de llegada…por si acaso se comete un fallo en la línea ferroviaria y te quedas sin enlazar con Madrid).

Pues bueno, el hecho es que las peores previsiones no se cumplieron (Ángel de la guarda, dulce compañía) y me planté con mis hijos, en la T4 de Madrid, 3 horas antes de que pudiéramos entrar en la zona de facturación (zona noble) del Aeropuerto de Madrid.

Horror de los horrores, encontré una zona pre-facturación (tránsito) que daba miedo estar, ver y sobre todo: respirar.

Ya había leído algo del tema de los indigentes (y migrantes) en la T4, pero hasta que no estás allí, no te imaginas en vivo y en directo de lo que allí conviven.

Nos encontramos decenas de indigentes y de migrantes (imagino que “sin papeles”).

Unos con su pasear lento y lastimoso, tirando de un carro porta equipajes, lleno de mantas y cambalaches, al más puro estilo Diógenes (síndrome que no descarto en muchos de ellos), doloroso contraste del viajante arrastrando su toilet de 4 ruedas dobles giratorias de última generación. El contraste se vuelve desgarrador.

Grupos de migrantes haciendo piña, en modo campamento, esperando que alguien solucione sus papeles y de paso, sus vidas.

Otros tirados en el suelo, sobre cartones, dormitando, y algunos más sentados en asientos concedidos para la espera o tránsito del pasajero.

Una pena infinita te conmueve el alma, al ver a estos desgraciados de la sociedad, sin nada en el mundo, tan solo los cachivaches que arrastran penosamente, la suciedad , el deterioro y la insalubridad en la que ¿viven?, te parta en dos.

Vas de viaje de recreo (que es un gasto y un ocio prescindible) y te encuentras de golpe, a modo de “bofetada social” a estas personas necesitadas, abandonadas por la sociedad, el Gobierno Central y demás Administraciones (creo que están a la gresca entre Gobierno Central, Comunidad y Ayuntamiento de Madrid, a costa de éste tema) y te ves con tu billete en la mano, para pasar unos felices días en familia. Este drama te duele y arrasa el alma.

No sabemos las causas o motivaciones que les han llevado a esta situación, aunque no nos aventuramos a pensar que el alcohol, drogas, inmigración ilegal, pobreza y problemas mentales, andan detrás de la gran mayoría de ellos y ellas.

Estas personas, no suelen meterse ni increpar ni molestar al viajero, pero el olor, insoportable a tres asientos alrededor del sujeto, es verdaderamente insufrible (e insalubre). Algunos se medio lavan y lavan sus ropas en los aseos del Aeropuerto, dramática su situación.

Por lo que leo en las noticias, hay algunos cuartos o estancias, pocos para la magnitud que está adquiriendo este problema, para “recoger a una parte de estas personas”, y que algunas ONG y caritas están trabajando en ello.

Que tristeza de situación, de lugares públicos invadidos por personas  indigentes sin nada que comer ni lugar donde residir, no sé cómo Asuntos Sociales (a nivel Central), llevará este tema, pero sí que nos debemos de plantear como sociedad qué podemos hacer para solventar, en nuestra medida ésta circunstancias, ahí y en cada ciudad y pueblo donde vivimos.

Esta dramática situación, donde quizás se haga más visible en el Aeropuerto de Madrid, se recrudece en España día a día y debemos plantearnos la  importancia de la dignidad de los “sin techo” y el brindarles recursos activos para su reinserción en la sociedad o bien lugares donde acogerlos con el mayor decoro posible. @mundiario

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