El Ficcionario saca el título de bachiller con una asignatura suspensa

Título de Bachiller expedido por la Universidad Complutense de Madrid, correspondiente al Plan de Estudios de 1934 opt
Título de Bachiller expedido por la Universidad Complutense de Madrid, correspondiente al Plan de Estudios de 1934. / Antiguos alumnos del Instituto Cardenal Cisneros

Si, gracias a lo que se conoce como aprobado por compensación, ya es posible acabar una carrera universitaria suspendiendo una asignatura, ¿tan descabellado sería implantar una medida semejante en los estudios de bachillerato?  

El Ficcionario saca el título de bachiller con una asignatura suspensa

El Ficcionario de esta semana saca a relucir las raíces germánicas de los huevos y las huevas del norte, suaviza discusiones y avisos, denuncia alguna que otra estafa y hasta es capaz de aprobar suspendiendo.  

shuevo. Dícese del huevo que ponían las gallinas pertenecientes a un antiguo pueblo germánico, algunas de cuyas tribus migraron hacia el norte de Portugal y España a principios del siglo V, estableciendo un reino que duró casi dos siglos, hasta que se integró en el reino visigodo. Es muy probable que los actuales huevos de las gallinas gallegas y asturianas sean descendientes de los shuevos, como quizá también las suculentas huevas de los peces que habitan sus mares y ríos lo sean de las shuevas.

spamtar. (angl.). Hacer mediante la instalación de una aplicación anti-spam en el ordenador que el correo electrónico no solicitado que se envía a un gran número de destinatarios con fines publicitarios o maliciosos se asuste y huya, o corra hacia otro sitio.

sparcimiento. Distracción que de chico, en mi pueblo, me deparaba acompañar a mi madre a la tienda del Spar. Y ello porque en lugar de ir por la calle (lo que para ella representaba un rodeo innecesario) atravesábamos, como si de un túnel se tratara, el pasillo de la casa de tía Julia para salir muy cerca del establecimiento. ¡Toda una estupenda aventura de ida y vuelta!

staffar. (angl.). Hacerse pasar por miembro de la plantilla de una organización (por ejemplo, vistiendo su propia camiseta alusiva) para obtener alguna clase de beneficio o lucro, como asistir gratis a un evento o, de modo desaprensivo, cobrar por ello a un tercero.

suabizante. 1. Todo lo que se utilizaba para eliminar brusquedades, asperezas y estridencias de cualquier tipo en la antigua Bizancio. De este modo, por ejemplo, los encarnizados enfrentamientos verbales quedaron reducidos a discusiones bizantinas.  2. Específicamente, producto que durante el Imperio bizantino ya se usaba para proporcionar a la ropa, durante el proceso de lavado, un tacto agradable y liso, volumen, esponjosidad y fragancia.

suavisar. Hacer más soportable la crudeza de un aviso, aunque hoy sepamos que, en general, preferimos que se nos comuniquen las cosas de una manera directa, sin excesivos preámbulos ni rodeos. "Vente rápido para el hospital, que tu padre está muy grave", es una manera corriente de suavisar el hecho cierto de que ha muerto y de predisponer el ánimo para afrontarlo.

subencionar. Favorecer o ayudar económicamente alguna instancia oficial a las personas u organizaciones que suben en la escala social, olvidándose de las que bajan. Por paradójico que parezca, no siempre las concesiones o ayudas acaban en manos de quienes más las necesitan. Sirva como muestra este ejemplo. Desde el inicio de la crisis en 2008, la UE ha repartido 250 millones de euros entre 60 grandes propietarios españoles, entre los que se encuentran apellidos tan poco humildes como Botín, Domecq, Mora Figueroa, Vall, Ybarra o Lladó. Resulta que, como la ayuda concedida depende de la superficie de terreno poseída, los mayores beneficiarios son siempre los miembros de la aristocracia terrateniente. Todo un reparto muy proporcional e igualitario.  

subrallar. Desmenuzar una palabra o cosa por debajo raspándola.

subsueldo. Parte del salario en negro que se guarda debajo de las baldosas de la casa, fuera del alcance fiscalizador de la administración y también a salvo de un hipotético corralito bancario.

sucionar. Chupar de una manera muy guarra.

suficciente. En términos de calificación académica, un aprobado ficticio, es decir, un falso aprobado, de esos que se otorgan a pesar de no alcanzar el alumno el mínimo de conocimientos o destrezas requeridos. En los últimos días, la noticia de que la próxima reforma educativa permitirá aprobar el bachillerato con una materia suspendida ha causado cierto revuelo e indignación en ciertos sectores educativos, pero lo cierto es que desde hace varios años -y cumplidos ciertos requisitos- ya es posible acabar una carrera universitaria aun habiendo suspendido una asignatura, gracias a lo que se conoce como aprobado por compensación. Siendo esto así, ¿tan descabellado sería implantar una medida semejante en los estudios que conducen a la obtención del título de bachiller? Desde mi condición de docente experimentado puedo asegurar que en la práctica evaluadora de la enseñanza secundaria esto es algo que ya se viene haciendo desde hace tiempo de manera generalizada, porque nadie sensato consiente que un alumno que haya asistido a clase, observado un comportamiento correcto y se haya esforzado, aunque sea mínimamente, tenga que repetir un curso por suspender una sola asignatura. ¿A quién no se le puede atragantar la filosofía, las matemáticas o el inglés? ¿Es motivo suficiente para tener que emplear otro año de su vida? He visto, desde luego, casos excepcionales en los que un alumno ha repetido 2º de Bachillerato habiéndole quedado una, pero siempre ha sido por no acudir a clase, por desidia y abandono manifiesto de la asignatura, por haber sido sorprendido copiando o incluso, por no presentarse al examen e imposibilitar, de este modo, la ocasión de un juicio benevolente. Cosa distinta es cuando son varias las asignaturas suspendidas y tanto alumnos como padres, urgidos por la necesidad acuciante de aprobar, suplican a los profesores correspondientes la gracia de un suficciente, convencidos de que, al fin y al cabo, lo único importante es la expedición del título. ¡Qué curioso! Tratándose de dolencias físicas, nadie hay que se conforme con que sus hijos estén bien sólo porque lo diga un certificado médico: siempre exigimos del médico una curación verdadera. Por contra, cuando quien mal anda es el entendimiento, algunos son capaces de conformarse con aparecer bien tan sólo en los papeles. No digamos si encima son políticos y han cursado un máster en el Instituto de Derecho Público de la URJC. Entonces la calificación no baja de notable o sobresaliente.

sufhijo. Morfema que añadido a "hijo" sirve para formar palabras derivadas, como "hijastro" o "hijoputa". Si bien, dado el contexto anterior, también podría significar "hijo que ha sacado un sufi". En ese caso, y si ha sido merecido, ¡enhorabuena! @mundiario

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