En marcha las jornadas de estudios mediterráneos: Túnez y la Primavera Árabe

Túnez y la Primavera Arabe, a debate.
Túnez y la Primavera Arabe, a debate.

Estas jornadas se proponen reflexionar sobre las diferentes dimensiones de la Primavera Árabe, centrándose en el papel de Túnez como origen y modelo de las revueltas en los países mediterráneos

En marcha las jornadas de estudios mediterráneos: Túnez y la Primavera Árabe

Este miércoles 5 de febrero han comenzado en Madrid las Primeras Jornadas de Estudios Mediterráneos, que tratan sobre Túnez y la Primavera Arabe. Se celebrarán hasta el viernes 7 en la Universidad Autónoma de Madrid, organizadas por la Asociación Española de Africanistas, el Taller de Estudios Internacionales Mediterráneos de la Universidad Autónoma de Madrid y la Asociación Tunecina de Hispanistas. Las sesiones abordan los siguientes temas: Medios de Comunicación y Revolución Democrática Árabe, Cultura y Revolución: los medios audiovisuales, Mujer y Revolución, y Cultura y Revolución: la literatura.

Durante las jornadas tendrá lugar un encuentro de escritores y la presentación en España del Premio Internacional Gustavo Adolfo Bécquer 2014, con el que ha sido galardonado el ilustre profesor tunecino Ridha Mami. Intervienen intelectuales españoles y tunecinos, altos representantes del mundo académico, catedráticos de universidad de España y Túnez, periodistas de reconocido prestigio, así como la diplomática y escritora española Helena Cosano, colaboradora de MUNDIARIO, que en esta foto fue fotografiada en Túnez por Angel Hidalgo, también participante en las jornadas.

Como describe Basilio Rodriguez Cañada, presidente de la Asociación Española de Africanistas y Director del grupo editorial Sial-Pigmalión, la Revolución democrática árabe, también denominada Primavera Árabe, está constituida por una serie de alzamientos populares sucedidos entre 2010 y 2013, que han sido considerados por la prensa y los observadores internacionales como verdaderas revoluciones con el denominador común de la lucha por una demanda de libertades democráticas y de mejoras económicas y sociales en el Mundo Árabe.

Se considera que las protestas de Túnez son el punto de partida de este movimiento. Los acontecimientos tunecinos fueron seguidos, con características muy diferentes, en Egipto, Libia y Siria. Con una notable participación de la sociedad civil y del ejército, la extensión de las protestas a través del Mediterráneo y Oriente Medio se ha saldado con caídas y cambios de gobierno, pero también con intensos conflictos bélicos, que han conducido incluso a la intervención internacional.

Cabe destacar el papel fundamental de los teléfonos móviles y las redes sociales en la extensión y organización de las protestas, lo que otorga a las movilizaciones características propias de espontaneidad y liderazgo colectivo.

Túnez se sitúa como detonante histórico de esta revolución democrática, gracias a unas características regionales propias: la penetración de las ideas occidentales a través del turismo y los medios de comunicación, un régimen económico oligárquico, la situación de libre comercio con Europa, la intervención de las multinacionales extranjeras, la desigualdad norte-sur y una estructura social marcada, entre otras cosas, por la pobreza, el elevado paro registrado entre la juventud (en torno al 60 %), el papel de la mujer y una menor penetración del islamismo. El estado tunecino había sido elogiado por el presidente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, como el «país modelo» para el Maghreb, para los países «islámicos» y para toda África. La intensa movilización popular contra este modelo, muy insatisfactorio para el conjunto de la población, tuvo lugar durante cuarenta días y se denominó «Revolución de los Jazmines». El desencadenante último fue la crisis mundial, que en el Maghreb condujo a una imparable escalada de precios en los productos de consumo y un enorme impacto sobre el bienestar de la ciudadanía. Tuvo como consecuencia más de cien muertos, pero también dio lugar a la caída del gobierno de Ben Ali y a la extensión del movimiento revolucionario a lo largo del Mahgreb.

Estas Jornadas de Estudios Mediterráneos: Túnez y la Primavera Árabe. Cultura, sociedad y Revolución tienen como objetivo reflexionar sobre las diferentes dimensiones de la Primavera Árabe, centrándose en el papel de Túnez como origen y modelo de las revueltas en los países mediterráneos. Se analiza el papel de los jóvenes y de las mujeres, de los medios de comunicación, de la universidad y de la cultura, y se indaga en los elementos que deben concitarse para facilitar una verdadera transición hacia la democracia. Las jornadas además pretenden servir de encuentro y de espacio académico de reflexión en torno al papel de la cultura y la educación en el entorno mediterráneo.

En marcha las jornadas de estudios mediterráneos: Túnez y la Primavera Árabe
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