Drama humanitario en Paiporta, la zona cero de la dana en Valencia

Sin agua potable, electricidad o gas, la situación es crítica, y los habitantes se han volcado en las calles desde las primeras horas en busca de lo esencial: suministros.
Puente tras el paso de la dana en Paiporta, en Valencia. / @VOX_Paiporta
Puente tras el paso de la dana en Paiporta, Valencia. / @VOX_Paiporta

A menos de 48 horas de la devastadora riada que ha afectado a Paiporta, los vecinos de esta localidad valenciana intentan asimilar el impacto de la tragedia. Situado a escasos kilómetros de la ciudad de Valencia, Paiporta amaneció cubierto de una densa capa de barro, mientras centenares de vehículos destrozados se apilan en sus calles, semejando un gigantesco desguace. Las pérdidas materiales y humanas han dejado una profunda huella en esta localidad, convertida en el epicentro del desastre.

El temporal ha golpeado especialmente a Paiporta, donde la brutalidad de la dana sorprendió incluso a los residentes de mayor edad, acostumbrados a episodios de fuertes lluvias. Hasta el momento, en la provincia de Valencia se han confirmado 155 víctimas mortales, de las cuales 62 son vecinos de Paiporta, lo que convierte a esta localidad en la más afectada por las inundaciones. Sin agua potable, electricidad o gas, la situación es crítica, y los habitantes se han volcado en las calles desde las primeras horas en busca de lo esencial: alimentos, medicinas y suministros.

A pesar de la movilización de efectivos de Protección Civil, UME, Guardia Civil, Policía Nacional y bomberos, la magnitud de la tragedia supera los recursos de asistencia. "Estamos completamente desatendidos", es una queja común entre los residentes, aunque los cuerpos de seguridad realizan constantes patrullajes para asistir y rescatar a quienes se encuentran en situación de emergencia. Tamara, guardia civil desplegada en la zona, describe el caos que vive Paiporta: “esto no se esperaba. Es una catástrofe”, relata, señalando que el agua arrastró personas dentro de sus vehículos y dejó muchos hogares anegados.

Entre las víctimas, seis personas se encontraban en una residencia de mayores en las afueras de la localidad. Las imágenes virales muestran cómo el agua inundó las zonas comunes de la residencia, cubriendo parcialmente a los residentes. Aunque la mayoría logró ser evacuada, el edificio permanece vacío y dañado por la riada. Las autoridades han señalado que localizar a las personas desaparecidas, muchas de las cuales podrían haber quedado atrapadas en sus vehículos, es ahora una de las prioridades en la zona.

Escasez de suministros, sin agua y sin luz

La situación también ha generado un repunte de actos de pillaje en los comercios locales, cuyos escaparates y persianas metálicas fueron dañados por el agua. Aunque algunos vecinos justifican la toma de productos básicos por la necesidad, se ha observado también que personas ajenas a la localidad se han aprovechado de la situación para robar objetos no esenciales, como perfumes y tabaco. Los patrullajes intentan disuadir estos actos, aunque la gran cantidad de afectados y la falta de recursos han dificultado el control.

Uno de los problemas más urgentes es la falta de agua potable. En una situación paradójica, tras la inundación, Paiporta enfrenta una gran necesidad de agua potable, siendo los bomberos de Alicante quienes han distribuido este recurso en camiones cisterna. Largas filas de vecinos se forman desde primera hora del día para abastecerse. “Nunca había visto algo así. Pasas de la normalidad a la destrucción total", comenta José Luis, uno de los vecinos que acude a recoger agua.

La dificultad para comunicarse en Paiporta, una localidad que casi se considera un barrio de Valencia, ha llevado a muchos residentes a salir a buscar provisiones en la capital. Otros optan por dejar el municipio hasta que la situación se estabilice.

Mientras tanto, en Paiporta, las escenas que se viven en las calles son descritas por los residentes como sacadas de una guerra. Los habitantes se muestran incrédulos ante la magnitud de la destrucción y temen que lo peor esté por venir cuando realmente sean conscientes de la dimensión del desastre que ha dejado esta dana. @mundiario

Comentarios