Despliegan control exhaustivo en Euskadi por la expansión del virus
El ocio, las fiestas en lugares cerrados, la inhibición de los jóvenes está ayudando a que el virus circule más de lo aconsejable, según las autoridades sanitarias.
Las autoridades de Euskadi sienten preocupación por el aumento de nuevos casos positivos, como los 90 de este martes y la expansión del virus entre la población joven y asintomática.
Salud Pública está volcando en esta comunidad todos sus esfuerzos en aumentar el número de pruebas PCR (una media de 4.000 diarias), con una de las tasas más altas a nivel nacional, y en activar con urgencia los sistemas de alerta donde se detecta un número alto de casos.
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La vigilancia epidemiológica y la labor de los rastreadores, unos 180 en total en el País Vasco ha permitido sofocar los focos surgidos hasta ahora con medidas “incisivas” localizadas allí donde han proliferado los casos.
Además de obligar a usar la mascarilla, en las localidades con mayor incidencia se han reducido los aforos en establecimientos de hostelería, que además deben cerrar a las 23.30 y tienen prohibido el consumo en la barra “Euskadi no está en una situación para tomar decisiones tan drásticas”, señaló el lunes la consejera de Salud, Nekane Murga. “La clave es que haya un control exhaustivo”, señala la microbióloga, “y para eso hacen falta más rastreadores.
Por ahora, no tienen planeado desarrollar actuaciones más contundentes para el conjunto del País Vasco, uno de los grandes focos de preocupación para el Ministerio de Sanidad, junto con Cataluña y Aragón. Esta Comunidad fue una de las primeras que presionó al Gobierno para que se levantara a mediados de junio el estado de alarma. Los vascos querían recuperar las competencias que estaban en manos del mando único del Ministerio de Sanidad y pasar a tener el control absoluto sobre la crisis sanitaria.
A partir de ese momento, la incidencia epidemiológica en esta región ha ido en aumento, aunque de momento, los hospitales se encuentran en una situación “muy aliviada”. Desde finales de febrero, cuando estalló la crisis sanitaria, la Covid-19 ha sido diagnosticada a casi 22.000 personas en el País Vasco y dejó 1.623 fallecidos.
En el servicio sanitario vasco no se han encendido aún las alarmas, pero preocupa que la curva vaya en ascenso. De hecho, luego de lograr controlar la expansión hasta hace un mes aproximadamente, se ha pasado a una escalada de contagios localizados en varios puntos concretos.
Una vez superada la crisis vivida a comienzos de junio en los hospitales de Basurto (Bilbao) y Txagorritxu (Vitoria), el coronavirus ha pasado ahora a atacar de lleno a Gipuzkoa. Primero fue el foco de Ordizia, después una ramificación en Tolosa, más tarde un brote en Getaria y Zarautz, y ahora se concentra en la zona de Ermua y Eibar, también en Bilbao.
El ocio, las fiestas en lugares cerrados, la inhibición de los jóvenes está ayudando a que el virus circule más de lo aconsejable, según las autoridades sanitarias. El País Vasco registró 16 nuevos contagios el día que se eliminó el estado de alarma. Un mes después ronda la centena. La tasa de positivos está muy lejos de los 723 contabilizados a finales de marzo, y la cifra actual de hospitalizados por covid, 160 según los últimos datos, dista mucho de los 2.011 que había el pasado 29 de marzo. @mundiario