Crisis ecológica: la falta de agua lleva a Doñana al borde del colapso

Expertos de la Estación Biológica advierten de la muerte de árboles y del declive poblacional del 68% de las especies del parque.
Laguna de Santa Olalla, en Doñana. / Estación Biológica de Doñana - CSIC.
Laguna de Santa Olalla, en Doñana. / Estación Biológica de Doñana - CSIC.

Doñana, joya natural de Andalucía, enfrenta una crisis ecológica sin precedentes, según el informe presentado por la Estación Biológica de Doñana CSIC. Las aves invernantes, emblema de la reserva, han sufrido una caída drástica, alcanzando su mínimo histórico con tan solo 120.649 ejemplares en enero, menos de la mitad que el año anterior.

El vicedirector de la Estación, Javier Bustamante, describe el dato como "terrible", señalando que el declive de las especies se ha visto multiplicado por el cóctel que azotó durante 2023 a la reserva: sequía, altas temperaturas y extracciones ilegales de agua tanto de la agricultura como del turismo. El cambio climático se suma a estos desafíos, exacerbando el impacto en la fauna y flora.

La temperatura media anual récord de 19,3 grados y 14 días con más de 40 grados el año pasado afectaron gravemente a las aves acuáticas invernantes, anfibios y peces, con una disminución significativa en comparación con años anteriores. El ánsar común, por ejemplo, registró su cifra más baja con tan solo 4.216 ejemplares.

Punto de no retorno

El director de la Estación Biológica, Eloy Revilla, advierte sobre la necesidad de interpretar e impactar los cambios a medio plazo, pero también señala que la situación se está acercando a "un punto de no retorno". La organización WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza) ha elevado el nivel del problema, describiendo la situación como un "colapso".

La falta de agua en la superficie y la sobreexplotación del acuífero, que se encuentra en su peor nivel histórico, contribuyen al deterioro generalizado de la biodiversidad. El arroyo La Rocina ha disminuido más del 60%, y 14 masas de agua muestran un mal estado químico, según el Plan Hidrológico del Guadalquivir.

Hace dos meses, Doñana fue retirada de la lista verde de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), señalando un manejo deficiente y la urgencia de medidas correctivas. El plan para reducir los invernaderos ilegales aún no se ha concretado, mientras que los pozos ilegales para regar fresas persisten en las cercanías del parque.

Revilla reconoce la parada técnica del sello verde como una llamada de atención, instando a aprender de los errores y mejorar la gestión. Sin embargo, el desafío radica en traducir esa gobernanza en mejoras reales para el estado del parque.

Alta mortalidad

Bustamante, por su parte, resume la situación indicando que: "Doñana siempre fue un paraíso, pero ahora el 68% de las especies tiene una tendencia poblacional negativa, aumentando al 79% en la última década".

Los datos revelan una alta mortalidad de pinos y alcornoques centenarios, junto con un "decaimiento" del monte negro. En los carnívoros, el zorro sigue siendo el más abundante, mientras que el conejo muestra poblaciones "muy bajas". La población de ciervos y jabalíes es la única en crecimiento desde 2006. En las rapaces, el milano real y el halcón peregrino tienen una tendencia poblacional decreciente, y la reproducción del aguilucho lagunero occidental no se ha detectado.

El declive de la biodiversidad en Doñana parece lejos de revertirse a corto plazo, ya que las previsiones meteorológicas no auguran grandes lluvias para la primavera. Mientras tanto, el riego ilegal continúa agotando el acuífero, agravando aún más la situación. @mundiario

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