Las lluvias no alivian la sequía que amenaza a las marismas de Doñana

En la marisma apenas han caído 100 litros, una cantidad insuficiente para garantizar la estabilidad de las lagunas. Lo esencial, según el CSIC, es que el ciclo pluviométrico no se interrumpa.

Las lluvias de las últimas semanas dejan una inundación de sólo el 1,8 % de la marisma de Doñana. / CSIC.
Las lluvias de las últimas semanas dejan una inundación de sólo el 1,8 % de la marisma de Doñana. / CSIC.

La lluvia caída en las últimas semanas, vinculada a las borrascas Aline, Bernard, Ciarán y Domingos, ha brindado cierto alivio visual a las marismas de Doñana, aunque la situación sigue siendo crítica. Carmen Díaz Paniagua, investigadora del CSIC en la Estación Biológica de Doñana, destaca que las precipitaciones han sido inferiores a 100 litros por metro cuadrado en la zona central de la reserva, insuficientes para revertir la sequía. “Para llegar a una situación de normalidad tendrían que caer entre 200 y 300 litros, pero como todo está tan seco serían necesarios unos 500 litros para que se mantenga”, añade.

A pesar de esto, las lluvias han devuelto agua a paisajes emblemáticos del Parque Nacional, como la marisma del Rocío o El Portil, e incluso la laguna de Santa Olalla, la más grande de las permanentes de Doñana, que se secó por segundo año consecutivo este verano. Aunque algunos lugares han experimentado mejoras, la situación general sigue siendo crítica.

Paniagua subraya la importancia de un ciclo continuo de lluvias para que la marisma de Doñana recupere cierta normalidad. La interrupción de estos ciclos puede resultar devastadora, afectando la germinación de semillas, la reproducción de anfibios y generando una pérdida de energía significativa para el ecosistema.

La Estación Biológica está elaborando un informe detallado sobre el impacto de las lluvias en la marisma de Doñana, utilizando imágenes de satélite para evaluar el porcentaje de superficie inundada en distintas áreas del Parque Nacional. Este informe se publicará la próxima semana.

Restaurar la normalidad de la marisma

José Enrique García, profesor de Meteorología de la Universidad de Huelva, destaca que en las últimas dos semanas han caído 120 litros por metro cuadrado en Huelva, igualando la cantidad anual promedio. Sin embargo, advierte que sería necesario mantener valores normales durante los próximos ocho o diez años para restaurar la normalidad externa de la marisma.

El profesor García también alerta sobre las predicciones de cambio climático, que indican una reducción de la pluviometría en Doñana, afectando la vegetación y comprometiendo aún más la estabilidad de los acuíferos. Juanjo Carmona, portavoz de WWF en Huelva, subraya que aunque este año no ha sido el más seco, agrava la sequía estructural que persiste desde hace cinco años, señalando que la evolución reciente no es positiva. @mundiario

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