Cortar los cuernos de los rinocerontes: la medida de Sudáfrica para protegerlos de los furtivos
El creciente problema de la caza furtiva de rinocerontes en Sudáfrica, que pasó de 448 animales asesinados en 2022 a 499 el año pasado, y en particular en KwaZulu-Natal, ha llevado a las autoridades de esta región a adoptar una polémica medida desde el pasado 8 de abril: cortar los cuernos de estos animales para salvarles la vida.
La decisión fue anunciada por Sihle Mkhize, responsable de la agencia Ezemvelo, encargada de la conservación de la naturaleza en la provincia. “Con un enorme pesar, la organización ha decidido descornar, algo que va en contra de lo que defendemos, pero la persistente amenaza que representan los furtivos hace necesarias nuevas medidas drásticas para proteger a nuestros rinocerontes”, dijo.
Sudáfrica alberga una importante población de rinocerontes, siendo uno de los últimos refugios para estas especies en peligro de extinción. Sin embargo, la demanda de sus cuernos en el mercado negro, principalmente para su uso en la medicina tradicional asiática, ha llevado a una escalada en la caza ilegal. En 2023, se registraron 499 rinocerontes muertos en Sudáfrica, dos tercios de los cuales ocurrieron en la región de KwaZulu-Natal.
Posibles efectos negativos
La medida de descornar a los rinocerontes no es nueva, habiendo sido implementada con éxito en otras regiones de África. Sin embargo, ha generado preocupación entre los conservacionistas, quienes temen posibles efectos negativos en el comportamiento y el bienestar de los animales.
El procedimiento es complejo. Primero hay que sedar al animal (normalmente se le dispara un dardo desde un helicóptero) y luego vendarle los ojos y ponerle tapones en los oídos para que sienta lo menos posible. Posteriormente se corta el cuerno con una motosierra, dejando entre 10 y 15 centímetros de base. Como están hechos de una mezcla de calcio, melanina y queratina, con una estructura similar a las pezuñas de los caballos, el procedimiento es indoloro para el rinoceronte. Todo dura unos 15 minutos. El problema es que, dado que vuelve a crecer de manera natural hasta 12 centímetros al año, para que cumpla su función disuasoria frente a los furtivos hay que volver a cortar pasados entre 18 y 24 meses. Se estima que cada operación cuesta unos 400 euros, según el parque Kruger.
Ahora bien, investigaciones recientes sugieren que los rinocerontes descornados pueden experimentar cambios en su comportamiento, incluyendo una reducción en su área de movimiento y una menor interacción con otros individuos de su especie. Aunque se espera que esta medida disuada a los furtivos, aún se desconocen sus efectos a largo plazo.
El descornado de los rinocerontes forma parte de un conjunto de medidas adoptadas por las autoridades sudafricanas para combatir la caza furtiva, incluyendo inversiones en seguridad, aumento de patrullajes y mejoras en la relación con las comunidades locales. A pesar de las controversias, muchos conservacionistas respaldan esta medida como un último recurso para proteger a estos animales de la extinción. @mundiario