Colapso en la morgue de Guayaquil: más de 200 cadáveres saturan las instalaciones
La morgue de Guayaquil, la ciudad con la mayor cantidad de homicidios en Ecuador, ha colapsado debido a la acumulación de más de 200 cadáveres putrefactos. Estas víctimas, en su mayoría asesinadas y muchas sin identificar o reclamar por sus familiares, han desbordado las instalaciones de Medicina Legal, creando una crisis sanitaria y humanitaria sin precedentes.
El colapso se hizo evidente cuando los líquidos de descomposición comenzaron a filtrarse por las rendijas del único contenedor operativo, después de que otro contenedor dejó de funcionar hace seis meses. Los funcionarios han encontrado pedazos de cuerpos en la entrada del contenedor, apilando las partes en bolsas de emergencia.
La situación ha causado un profundo dolor en las familias que esperan recuperar los cuerpos de sus seres queridos para darles una despedida digna. Daniel, por ejemplo, lleva meses solicitando el cuerpo de su hija asesinada, enfrentándose a constantes demoras y respuestas evasivas por parte de las autoridades.
El aumento de la violencia en Guayaquil y sus alrededores, incluyendo Durán, Posorja, Playas, Tenguel, Samborondón y Daule, ha sobrecargado las instalaciones forenses. Desde el inicio del año, se han registrado más de 1.300 homicidios en la región. Las masacres carcelarias y otros actos violentos han incrementado la cantidad de cuerpos que llegan a la morgue, superando la capacidad de las cámaras frigoríficas diseñadas para 15 cadáveres. En muchos casos, se han tenido que almacenar dos o tres cuerpos por cámara, empeorando la situación.
#24Horas | Familiares de fallecidos denuncian demora en la entrega de cuerpos, en el laboratorio de ciencias forenses de Guayaquil. La morgue se encuentra colapsada y los apagones causaron daños en dos de sus contenedores.
— Teleamazonas (@teleamazonasec) June 12, 2024
Vía: @Eder_Cheme pic.twitter.com/nLFGxzg5US
Desafíos de identificación y almacenamiento
La avanzada descomposición de los cuerpos ha dificultado la identificación mediante huellas dactilares, requiriendo perfiles genéticos y la colaboración de familiares para confirmar identidades. Sin embargo, muchos cuerpos no han sido reclamados, llenando dos contenedores de 12 metros habilitados provisionalmente durante la pandemia de Covid-19. La falla de uno de estos contenedores hace seis meses exacerbó la crisis, dejando alrededor de doscientos cuerpos en descomposición en el único contenedor funcional.
El Servicio de Medicina Legal y Ciencias Forenses emitió un comunicado señalando que uno de los refrigeradores dañados fue reparado el 8 de junio. No obstante, la falta de equipo de bioseguridad ha impedido el traslado de los cuerpos. La capacidad de respuesta del servicio ha sido insuficiente frente al incremento de la violencia y la acumulación de cadáveres NN (no identificados), complicando aún más la situación.
El personal forense, limitado a solo cuatro médicos para manejar decenas de cuerpos diarios, enfrenta una carga de trabajo insostenible. Cada médico debe realizar procedimientos complejos en un tiempo mucho menor al recomendado, lo que resulta en la pérdida de pruebas cruciales y la imposibilidad de determinar causas de muerte con precisión. La falta de recursos y personal especializado agrava la crisis, afectando la calidad y la precisión de las autopsias.
Impacto en casos de feminicidio
La situación también afecta a las víctimas de feminicidio, cuyos cuerpos, en estado de descomposición, pierden evidencias clave como muestras de fluidos y células debajo de las uñas, esenciales para identificar a los agresores. A pesar de las declaraciones del Gobierno sobre la disminución de feminicidios, la realidad en la morgue muestra un escenario diferente y alarmante.
En un esfuerzo por aliviar la crisis, el Servicio de Medicina Legal organizó un operativo para trasladar los cuerpos a un nuevo depósito habilitado, utilizando el equipo de bioseguridad necesario. Sin embargo, la sobrecarga y el colapso de la morgue continúan, subrayando la urgencia de soluciones estructurales y un aumento en los recursos destinados a la gestión forense en Guayaquil. @mundiario


