El código postal y su influencia en la actividad física de los niños
Un estudio publicado por la Fundación Gasol en la revista PLOS ONE arroja luz sobre la relación entre el entorno urbano y la práctica deportiva de los niños y adolescentes en España. Según esta investigación, la caminabilidad del entorno, es decir, la facilidad de movilidad peatonal, incide directamente en la cantidad de ejercicio que realizan los menores.
Los datos analizados se extraen de la primera edición del Estudio Pasos (por las siglas en inglés de Actividad Física, Sedentarismo y Obesidad en la Juventud Española) realizado en 2019 y 2020 y promovido por la misma fundación. En la investigación participaron más de 3.000 adolescentes de entre ocho y 16 años de todas las comunidades autónomas. El nuevo trabajo revela que aquellos que viven en barrios con mayor accesibilidad peatonal tienden a realizar más actividad física. Mientras que los residentes en zonas con menos espacios habilitados encuentran más dificultades para alcanzar los 60 minutos diarios recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La autora principal del estudio, Susana Aznar, destaca que las desigualdades socioeconómicas se reflejan en la distribución de instalaciones deportivas regladas, siendo los barrios más favorecidos los que ofrecen mayores oportunidades para la práctica deportiva. En contraste, en áreas menos privilegiadas, la caminabilidad se vuelve esencial para compensar esta brecha.
Fomentar la actividad física
El informe también subraya la importancia de abrir los patios de los colegios durante las horas no lectivas como una medida para fomentar la actividad física, especialmente en comunidades menos favorecidas. Además, iniciativas como las guías Pedalea y Anda al Cole y Pedalea y Anda a Casa del Ministerio de Sanidad buscan promover el desplazamiento activo desde la infancia, fortaleciendo así los hábitos saludables desde temprana edad.
Aznar enfatiza que la participación de los padres en las actividades físicas de los niños puede ser fundamental para motivarlos, aunque reconoce las dificultades que enfrentan las familias con menores recursos para conciliar el trabajo y el cuidado de los hijos. Más allá de los beneficios para la salud, disponer de espacios peatonales adecuados también contribuye a fortalecer los lazos comunitarios y el sentido de pertenencia al barrio.
En resumen, el estudio pone de manifiesto la necesidad de abordar las desigualdades en el acceso a la actividad física infantil mediante políticas que promuevan entornos urbanos más amigables y accesibles, así como la implicación de la comunidad en la creación de espacios seguros y propicios para el juego y el ejercicio. @mundiario



