Choque de trenes rumbo a Machu Picchu: tragedia en una de las rutas más transitadas del Perú

Un accidente en la principal vía de acceso al destino turístico ha dejado al menos un muerto, más de 50 heridos y a más de 1.300 visitantes varados tras la suspensión total del servicio ferroviario.
Choque de trenes rumbo a Machu Picchu. / Facebook
Choque de trenes rumbo a Machu Picchu. / Facebook

El choque frontal entre dos trenes turísticos ocurrido en la ruta hacia Machu Picchu, que dejó al menos un fallecido y decenas de heridos, expuso con crudeza los riesgos que persisten en uno de los corredores ferroviarios más transitados y estratégicos del Perú.

El siniestro, ocurrido en el sector de Pampacahua, en la región Cusco, no solo paralizó el acceso al principal destino turístico del país, sino que también reabrió el debate sobre la seguridad operativa, la saturación del sistema y la coordinación entre empresas concesionarias.

El choque involucró a dos trenes operados por las compañías PeruRail e Inca Rail, que circulaban por la vía férrea que conecta Ollantaytambo con Machu Picchu Pueblo. En el impacto perdió la vida el maquinista Roberto Cárdenas Loayzade 61 años, mientras que al menos 50 personas resultaron heridas, entre ellas turistas nacionales y extranjeros (incluyendo a un español). Más de 1.300 visitantes quedaron varados tras la suspensión total del servicio ferroviario.

El accidente se produjo en un tramo de vía única, una característica estructural que incrementa el riesgo operativo y exige una coordinación precisa entre operadores, horarios y sistemas de control. A pesar de ello, hasta el momento no se ha informado oficialmente si hubo una falla humana, técnica o de señalización.

Emergencia, evacuación y respuesta institucional

La ruta ferroviaria hacia Machu Picchu soporta un volumen creciente de pasajeros. Antes de la pandemia, el santuario recibía más de 1,5 millones de visitantes al año, una cifra que se ha ido recuperando progresivamente. Este flujo permanente ha puesto bajo tensión una infraestructura diseñada para operar en condiciones complejas: geografía montañosa, clima cambiante y limitadas vías de evacuación.

El accidente vuelve a poner sobre la mesa un debate recurrente en la región: si el sistema ferroviario ha crecido al mismo ritmo que la demanda turística. Las autoridades han reconocido en el pasado que el aumento del flujo de trenes exige mayores inversiones en tecnología, protocolos de seguridad y supervisión independiente.

Tras el impacto, se activaron protocolos de emergencia con participación de servicios médicos, bomberos y fuerzas de seguridad. Las tareas de evacuación se vieron dificultadas por el terreno, obligando a trasladar heridos a pie o mediante trenes de apoyo. El Ministerio de Salud confirmó que varios pacientes presentaban traumatismos de consideración.

El Gobierno peruano, a través del Ministerio de Transportes y del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, anunció investigaciones para esclarecer las causas del accidente y evaluar posibles responsabilidades. Las autoridades también señalaron que el servicio permanecerá suspendido hasta garantizar condiciones seguras de operación. @mundiario

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