En rigor humortis: Una cala superficial e incompleta sobre el humor, la risa y las religiones

En rigor humortis. Alex Pelayo. (1)
En rigor humortis. / Alex Pelayo.

En esta ocasión, ya con la experiencia de haber transitado por las tres grandes religiones monoteístas, abordaremos el hinduismo.

En rigor humortis: Una cala superficial e incompleta sobre el humor, la risa y las religiones

En esta ocasión, ya con la experiencia de haber transitado por las tres grandes religiones monoteístas (Cristianismo, Judaísmo e Islamismo) abordaremos el hinduismo. 

> En general, todo el hinduismo es optimista. Es panteísta y, como todo es Dios, todo es bueno y alegre.

> Vemos la teoría del "lila", palabra en sáncrito que significa “juego”, “pasatiempo”, “diversión”. Indica que el universo es sólo un juego en la mente de Dios.

> Conocemos a Krishna, la octava encarnación del dios Vishnu, que se reía de todo, para indicar que las cosas del mundo no son serias, sino sólo apariencias.

> El hinduismo es una religión rica y compleja, que abarca muchos movimientos, escuelas y denominaciones religiosas. Todas tienen una base común de dogmas, pero abrazan diferentes creencias acerca de la divinidad.

> En nuestro tema estamos obligados a mencionar una rama llamada Vállabhas. Fundada por el religioso Vallabha Acharia (1479—1531). A ellos se les considera los epicúreos de la India, debido a su doctrina en contra del sufrimiento. Es la exaltación del placer y, por ende, de lo divertido.

> Increíble: hoy en día existen en la India, templos sagrados donde se puede practicar la risa. Bueno, el creador del Yoga de la risa, el Dr. Madam Kataria es indio.

> Algunos libros hindúes hablan de la meditación con risa porque es una técnica basada en uno mismo, es un medio para conocerse interiormente que ayuda a estar más consciente del mundo.

> En la India, se promueve la meditación de la risa mística que consiste en nueve días con tres horas diarias de risa.

> Hay una creencia hindú que asegura que una hora de risa tiene efectos más beneficiosos para el cuerpo que cuatro horas de yoga.

> Osho (1931—1990), fue un filósofo, místico, orador, líder espiritual indio y fundador de un Movimiento que lleva su nombre.

> Sus enseñanzas sincréticas enfatizan la  importancia de la meditación, la consciencia, el amor, la celebración, la valentía, la creatividad ¡y el sentido del humor!. Las enseñanzas de Osho han tenido un notable impacto en el pensamiento de la nueva era, y la popularidad de ellas ha aumentado considerablemente desde su muerte. Pero ojo: Osho fue muy heterodoxo. Enseñó su visión particular, la cual no siempre es hindú.

> Para finalizar esta sección sobre el hinduísmo, veamos esta historia narrada por Osho, que me encanta. Dice así:

Me han contado sobre tres místicos hindúes. Nadie conoce sus nombres. 

Se los conocía sólo como Los Tres Santos Reidores, porque nunca hacían ninguna otra cosa, solamente reían. 

Solían ir de una ciudad a otra, pararse en el mercado y largarse una buena carcajada visceral. 

Estas tres personas eran realmente hermosas, riendo y con sus vientres agitándose. Era como un contagio, todo el mercado comenzaba a reír... 

Durante unos pocos segundos un nuevo mundo se abría. Viajaban por toda India sólo ayudando a que la gente se riera. Gente triste, gente enojada, gente codiciosa, gente celosa: todos comenzaban a reír con ellos. 

Y mucha gente captó la clave: podemos transformarnos.

Sucedió entonces, en un pueblo, que falleció uno de los tres. 

Los pobladores dijeron: "Ahora habrá problemas. Su amigo ha muerto y deben llorarlo", pero los dos estaban bailando, riendo y celebrando la muerte.

La gente del pueblo dijo: "Esto es demasiado. Estos no son modales. Cuando muere un hombre es profano reír y bailar".

Entonces, los dos hombres dijeron: "No saben lo que ha sucedido. Nosotros pensábamos quién de los tres moriría primero. Este hombre ha ganado, estamos derrotados. Nos reímos con él toda la vida, ¿cómo podríamos despedirlo de otra manera? Debemos reír, debemos disfrutar, debemos celebrar. Esta es la única despedida posible para un hombre que ha reído toda su vida. Y si no reímos, él se reirá de nosotros y pensará:  ¡Tontos! ¿De modo que de nuevo han caído en la trampa? No pensamos que esté muerto.  ¿Cómo puede morir la risa, cómo puede morir la vida?

 Luego debían incinerar el cuerpo y la gente del pueblo dijo: 

"Lo bañaremos como lo prescribe el ritual". Pero aquellos dos amigos dijeron: 

 "No, nuestro amigo ha dicho que no hagamos ningún ritual y no cambiemos su ropa ni lo bañemos. Sólo que lo pongamos como está en la pira crematoria; por lo tanto, tenemos que seguir sus instrucciones".

Y entonces, de pronto, sucedió algo muy importante. 

Cuando el cuerpo fue colocado sobre la pira, ese anciano hombre hizo su último truco.  

¡Había escondido muchos fuegos de artificio debajo de sus ropas y repentinamente hubo un espectáculo!

Entonces el pueblo entero comenzó a bailar. 

No era la muerte, era la nueva vida, una resurrección. Toda muerte abre una nueva puerta. Si cambias tu tristeza por celebración, entonces tú también serás capaz de cambiar tu muerte por resurrección. Aprende este arte mientras haya tiempo. @mundiario 

 

 

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