La autora más leída del mes de diciembre en MUNDIARIO fue María Fidalgo Casares

María Fidalgo Casares. / Mundiario
María Fidalgo Casares. / Mundiario

El trabajo de María Fidalgo, especialista en los 80, titulado “60 años de Antonio Vega: Ser el novio de la muerte le convirtió en mito”, fue la columna más leída en el último mes del año. Una revisión de la mitificación de Antonio Vega, no exenta de una ácida crítica a los medios que le encumbraron.

La autora más leída del mes de diciembre en MUNDIARIO fue María Fidalgo Casares

El artículo titulado “60 años de Antonio Vega: Ser el novio de la muerte le convirtió en mito”, con el subtítulo “Retrato de Antonio Vega, a quien se le reconoce de manera incuestionable su condición de mito de la movida de los años 80 en España”, fue uno de los más leídos de diciembre entre todas las autoras que colaboran en MUNDIARIO. La encargada de llevarse este honor es María Fidalgo Casares, una de nuestras escritoras más asiduas y que ya ha sido “la más leída” en varias ocasiones.

– ¿Qué te inspiró a escribir sobre Antonio Vega?

– El tiempo que estuve volcada en el estudio de la movida cristalizó en mi libro " La movida de los 80 en Santiago". Después me he asomado en prensa periódicamente comentando hechos puntuales y la tenía un poco abandonada, a mi pesar, porque siempre afirmo que "Soy quien soy gracias a la movida". Los 60 años de Antonio Vega me "refrescaron" el tema. Pienso que quizás el titular del artículo fue un tanto despiadado, pero quise aportar algo: que su condición de mito había ido aparejado a su degradación física, algo que ni le resta ni le aumenta méritos, es una realidad, aunque un tanto atípica.

También era una oportunidad de aclarar dos aspectos relacionados con Antonio que no me parecían justos y que el tiempo no ha solventado. El primero el contrapunto con el trato en vida que se le dio a Enrique Urquijo, un artista-poeta con enormes similitudes con Antonio Vega, aunque el origen de su dolencia era bastante diferente. Enrique prácticamente sufría un trato discriminatorio por las discográficas, mientras que los motivos por los que "maltrataban" a Enrique suponían "una debilidad de genio" para Antonio.

También fue asombroso e injusto que cuando fallece Antonio parece que ha muerto todo Nacha Pop. Todo se centra en él, cuando lo cierto es que Nacha Pop estaba compuesto por un tándem tan inseparable cómo Paul y John o Germán y Teo, que eran Antonio y Nacho García Vega, el artífice del sello Nacha Pop. Los dos primos se complementaban y el grupo, que es quien forja musicalmente a Antonio, era un reflejo de la personalidad de ambos. Nacho García Vega aportó al grupo tanto como Antonio, un registro menos lírico, pero más dinámico.  Fue vocalmente tan identitario en el grupo como Antonio e intérprete también de canciones emblemáticas de Nacha Pop como Asustado estoy. Cuando se repasan los cantantes representativos de los 80 se suele obviar a Nacho García Vega, por esa losa que cayó sobre él cuando murió Antonio.

 En tu opinión, ¿cuál es el legado que dejó Antonio Vega a las nuevas generaciones?

– Ahí está, son sus canciones, pero sobre todo su legado está indisolublemente unido a lo que aportó existencial y musicalmente la movida a nuestro país y la forma de entender tanto el ocio, la música, como la vida nocturna y sobre todo que forjó la generación de los que hoy están en la cincuentena. El ochentismo sigue vigente y por todo lo que supuso, de ahí los continuos revivals que están durando más que el original, y que los adolescentes españoles conozcan esas canciones y no tengan ni idea de la música de otras décadas.

– Has logrado mantenerte como la autora más leída desde la fundación de MUNDIARIO. ¿Qué se siente al tener tanto éxito?

– La verdad nunca deja de hacer ilusión que los lectores te sigan... En mis trabajos de investigación nunca he sentido tanto la inmediatez del público como cuando publicas una columna de éxito. El problema es que las columnas son adictivas y dejas de escribir otras cosas "de más enjundia" –bromea–. Yo intento simultanear. De hecho, este mes salen a la luz mis últimas colaboraciones en dos de los libros más interesantes de arte publicados en nuestro país de los que estoy muy satisfecha: el del ilustrador, dibujante y humorista Siro y el del gran "pintor de batallas" Ferrer- Dalmau de los que daré buena cuenta para los lectores de MUNDIARIO. Pero vamos, que estoy segura de que seguiré haciendo las dos cosas y publicando en MUNDIARIO por la libertad que me da, la ausencia de cortapisas cuando soy políticamente incorrecta y que jamás me cuestione el interés de una noticia. @mundiario

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