Así condenó el Comité de la ONU la violencia obstétrica que sufrió una mujer durante el parto

Una mujer embarazada. / RR SS
Una mujer embarazada. / RR SS

El Comité especializado sostiene que la inducción prematura y la cesárea sin consentimiento ocasionaron daños físicos y psicológicos que instan a reparar.

Así condenó el Comité de la ONU la violencia obstétrica que sufrió una mujer durante el parto

Tras diez años del suceso, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) ha determinado que la ciudadana española identificada como N.A.E fue víctima de violencia obstétrica al ser sometida a la inducción prematura del parto y cesárea sin que hubiera dado su consentimiento para tales procedimientos médicos.

El dictamen dado a conocer este jueves por el grupo de expertos de la ONU sostiene que, si el personal médico del hospital de Donostia hubiera seguido los estándares y protocolos aplicados, “es probable que la víctima hubiera dado a luz de forma natural sin tener que pasar por todos estos procedimientos que la dejaron física y mentalmente traumatizada”, pues el centro sanitario ignoró el tiempo de espera de 24 horas, y sin proporcionarle información sobre sus alternativa, le fue realizada una cesárea por un grupo de médicos internos residentes en formación supervisados por tutores, sin que le hubiera pedido su consentimiento.

Posterior a esto, la víctima no pudo tocar a su bebé, pues aún tenía los brazos atados, lo que le generó síntomas de ansiedad relacionados con su experiencia en el parto. El diagnóstico de su médico tratante fue estrés postraumático posparto.

¿Cuestión de percepción?

A pesar de que el CEDAW consideró que N.A.E sufrió violencia obstétrica, un tipo de agresión generalizada, sistemática y arraigada en los sistemas sanitarios, cuando esta presentó el caso a los tribunales españoles se encontró con estereotipos de género y discriminación, alegando incluso que el “daño que sufría solo era cuestión de percepción”.

Por su parte, Hiroko Akizuki, uno de los miembros de Comité destacó que los estados que integran el CEDAW “tienen la obligación de adoptar medidas apropiadas a fin de modificar o abolir no solamente leyes y reglamentaciones, sino también costumbres y prácticas que constituyan violencia obstétrica”.

Ante esta situación, el tratado internacional de la ONU indica que España debe proporcionar una reparación adecuada por los daños sufridos, además de que solicitó que el país respete la autonomía y capacidad de las mujeres de tomar decisiones informadas sobre su salud reproductiva, proporcionándoles información completa en cada etapa del parto y por supuesto, exigiendo que se obtenga su consentimiento libre durante la atención del alumbramiento.

Incluso considera que los trabajadores de la salud deben estar capacitados en materia de derechos de salud reproductiva, mientras que el personal judicial y los responsables del cumplimiento de la ley deben establecer e implementar una Carta de Derechos de las y los pacientes. @mundiario

Así condenó el Comité de la ONU la violencia obstétrica que sufrió una mujer durante el parto
Comentarios