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Antes de ser famosos: una -para nada- breve historia de Stephen Hawking

Episodio dedicado a uno de los más grandes genios de nuestra era, quien lamentablemente falleció a mediados de esta semana.

Antes de ser famosos: una -para nada- breve historia de Stephen Hawking
Stephen Hawking (1942-2018).
Stephen Hawking (1942-2018).

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Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

El autor, HÉCTOR ANTONIO MORALES, es colaborador de MUNDIARIO. Se formó en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala. @mundiario

Antes de ser famosos es una serie exclusiva de MUNDIARIO en la que se descubre y estudia la vida de ciertas celebridades antes de alcanzar la fama. En episodios anteriores se ha explorado la biografía de célebres líderes del crimen organizado, deportistas, estrellas porno y hasta empresas virtuales. El episodio de hoy está dedicado a uno de los más grandes genios de nuestra era: Stephen Hawking, quien lamentablemente falleció el pasado miércoles.

Su inicio

Stepehen William Hawking nació el 8 de enero de 1942 en Oxford, Inglaterra. Su nacimiento coincidió con el aniversario número 300 de la muerte de Galileo Galilei, una coincidencia realmente simbólica. Stephen siempre se sintió privilegiado por compartir una fecha con quien es considerado uno de los padres de la ciencia moderna, aunque también compartía cumpleaños con Elvis Presley y Kim Jong-un.

Oxford.

Vista aérea de Oxford.

Stephen, el mayor de cuatro hijos de Isobel y Frank, nació durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Inglaterra estaba bajo el acoso de los bombarderos alemanes. No obstante, aquello nunca le inhibió y en su niñez pasaba sus horas libres jugando con sus hermanas y, por las noches, se recostaba en el jardín de su pequeña casa a observar las estrellas. Esa pequeña actividad lo terminó atrayendo hacia la ciencia y hacia las maravillas del cielo pese a que su padre quería que siguiera sus pasos como un doctor.

Durante años estuvo cambiando de escuela y, de hecho, no aprendió a escribir apropiadamente hasta que tenía ocho años. Es más, sus notas eran más bien mediocres y le apasionaban más los juegos de mesa que las tareas. Pese a ese más que cuestionable rendimiento sus compañeros de salón sabían que estaban ante alguien distinto y le apodaron "Einstein". Hawking creó una computadora básica con aparatos que tenía en su casa. El aparato era capaz de resolver ecuaciones matemáticas básicas.

Entrada a la universidad

Conforme fue creciendo, Stephen fue mejorando su rendimiento escolar y logró ganar una beca para estudiar en la prestigiosa Universidad de Oxford, donde también estudiaron sus padres. Su plan inicial era estudiar matemática, pero la universidad no ofrecía esa carrera, por lo que se decantó por cosmología.

Hawking tenía una vida social y deportiva muy agitada en la universidad y pasaba la mayor parte de su tiempo platicando y yendo a fiestas con sus amigos. El tiempo que le sobraba lo usaba para practicar con el equipo de remo y, obviamente, un poco más para estudiar.

Todo eso fue cambiando en los últimos años de estudio. Stephen empezó a perder su habilidad para hablar y moverse. De hecho, casi cualquier tarea física era ya imposible, pues solía dejar caer objetos ligeros y sus piernas dejaron de responder lentamente cuando intentaba subir gradas o simplemente caminar por algún pasillo cualquiera. Pese a sus evidentes problemas, Hawking se negó a ir a un doctor.

En 1962 conoció a una estudiante de lenguaje, Jane Wilde, con quien se casó dos años después.

Posteriormente se enroló en la Universidad de Cambridge para obtener su doctorado en Cosmología. Pero sus estudios se vieron interrumpidos cuando, durante un viaje en el que practicaba esquí con su esposa, cayó abruptamente y quedó con graves heridas. Entonces decidió ir con los doctores y en ese momento le confirmaron que sufría esclerosis lateral amiotrófica (ELA), que es una enfermedad que destruye las células cerebrales que controla los movimientos musculares y acciones físicas del cuerpo. Los doctores le diagnosticaron solamente dos años más de vida.

Stephen Hawking.

Stephen Hawking cuando su enfermedad empezaba a consumirle.

Su nueva vida

Hawking inicialmente quedó hundido en su depresión pero con la ayuda de su familia decidió dedicarse al 100% a sus investigaciones y aprovechar el poco tiempo que los doctores le habían anunciado. En 1966 recibió su doctorado en Cosmología y dos años después se ganó su membresía para el Instituto de Astronomía en Cambridge. Para entonces las únicas funciones que podía hacer por su cuenta eran comer y levantarse de la cama. Su habilidad para hablar estaba prácticamente perdida y, salvo su esposa y sus familiares y amigos más íntimos, era imposible entender lo que decía.

Con dos hijos (Lucy, 1970; Roberto, 1979), Hawking ya había empezado a publicar libros científicos, puntualmente relacionados con sus investigaciones del cosmos. En 1974 sorprendió al mundo científico cuando concluyó que los agujeros negros son las aspiradoras de infromación que los científicos llevaban años buscando.

La Teoría de la Radiación de Hawking había nacido y con ella una fórmula que calculaba la cantidad de radiación emitida por los agujeros negros. Con ello, a los 32 años, se ganó el derecho a ser nombrado un integrante de la Sociedad Mundial de la Ciencia. Su carrera estaba al alza y llegó a recibir el Premio Einstein y otros importantes galardones de la comunidad científica.

En 1985, no obstante, estuvo cerca de morir. Durante un viaje a Ginebra, Suiza, sufrió una neumonía que lo obligó a ser intervenido quirúrgicamente de emergencia. Fue en este incidente donde perdió de forma definitiva su voz. Un programador de California se ofreció a desarrollar un programa con el que Hawking pudiera hablar mediante una computadora que estaba conectada a un pequeño dispositivo que Stephen llevaba pegado a sus dedos. Las grandes compañías de tecnología, y hasta Hollywood, quisieron convencer al célebre científico de que cambiara la voz estándar de su programa (un sintetizador de voz como el que usan muchos youtubers), pero Hawking estaba convencido de que la voz robótica se había vuelto parte de su identidad y rechazó todas las propuestas.

Hawking estaba arrasando con todo en lo que se aventuraba y decidió perseguir un nuevo reto: llevar sus conocimientos al público general. Así fue como nació la idea de publicar su célebre libro Una Breve Historia del Tiempo en 1988. Esta obra fue la más vendida durante más de 200 semanas desde el día de su lanzamiento de acuerdo a la lista del prestigioso diario The New York Times. En total, Hawking publicó 15 libros, contando su biografía.

Pero aquel hombre inteligente y decidido también daba notas con su vida personal. En 1995 anuncaiaba que dejaba a su esposa Jane para casarse con Elaine Mason, una de sus enfermeras. En 2003 se acusó a Elaine de abusar físicamente de su esposo, algo que ambos negaron rotundamente. La pareja se separó en 2006 y Stephen volvería a ponerse en contacto con su primera esposa y sus hijos.

Su reencuentro con Jane Wilde llevaría a que ambos decidieran casarse nuevamente. Stephen no se dejaba vencer por las circunstancias pues incluso su enfermedad estaba llevándolo a su punto más crítico. Pero como es bien sabido, él siempre tuvo un especial sentido del humor y en una entrevista llegó a afirmar que "lo más difícil de ser famoso es que siempre me reconocen en todas partes. No importa que use anteojos de sol o una peluca porque esta condenada silla de ruedas me delata".

Stephen Hawking.

Stephen Hawking en una cámara de gravedad cero.

Sus últimos 10 años de vida disfrutó de experimentar un ambiente sin gravedad, aparecer en la serie de televisión The Big Bang Theory y otras exposiciones mediáticas, algo con lo que él siempre se mostró muy cómodo. De hecho, su película biográfica La Teoría del Todo fue lanzada en 2014. ¿Cuál fue su crítica al respecto? "Eddie Redmayne (el actor que lo interpretó) no heredó lo guapo que soy".

De igual forma, viajó por el mundo educando a todos sobre los grandes misterios del cosmos y contestando a todas las grandes preguntas de la ciencia. Su vida es una historia de superación, genialidad y alegría hasta que falleció en las primeras horas del miércoles 14 de marzo en su residencia en Cambridge.