Tratamientos no invasivos para el dolor de espalda: ¿realidad o placebo?
Más de 600 millones de personas en el mundo sufren de dolor de espalda, y se estima que para 2030 esta cifra superará los 800 millones, afectando al 10% de la población global. A pesar de la variedad de tratamientos no invasivos disponibles, una reciente revisión publicada en BMJ Evidence Based Medicine cuestiona su efectividad, asegurando que solo uno de cada diez muestra resultados significativos.
El estudio, liderado por Aidan Cashin, investigador del Centro para el Dolor de la Universidad de Nueva Gales del Sur en Australia, evaluó 301 ensayos clínicos con placebo para analizar la eficacia de 56 tratamientos o combinaciones de ellos. Los resultados indican que únicamente los antiinflamatorios son efectivos para la lumbalgia aguda, mientras que el ejercicio, la manipulación y el vendaje espinal ofrecen mejoras leves en casos crónicos. Sin embargo, el efecto de estos tratamientos sigue siendo modesto en comparación con el placebo.
No obstante, la revisión ha despertado críticas. Expertos como Alfonso Vidal Marcos, director de la Unidad del Dolor del Hospital Sur de Alcorcón, y Miguel Ángel Plasencia, jefe de la unidad de columna en la clínica Cemtro de Madrid, cuestionan la metodología del estudio. Señalan que mezclar diferentes tipos de lumbalgias puede sesgar los resultados y desmotivar a los pacientes a seguir tratamientos que, en la práctica clínica, han demostrado utilidad.
La acupuntura y los fármacos
Luis Miguel Torres, presidente de la Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor, advierte sobre el riesgo de malinterpretar el estudio y desalentar el uso de terapias que sí brindan alivio, como la acupuntura o ciertos fármacos. Además, resalta la importancia de la prevención, una estrategia que puede reducir significativamente la incidencia del dolor lumbar. Medidas como la educación postural desde la infancia, el mantenimiento de un peso saludable y el uso de mobiliario ergonómico en el trabajo pueden marcar la diferencia.
A pesar de las dudas sobre la efectividad de muchos tratamientos, emergen nuevas alternativas prometedoras. La medicina regenerativa, con el uso de células madre y plasma rico en plaquetas, podría revolucionar el abordaje del dolor de espalda en el futuro. Sin embargo, como destaca Cashin, aún se necesita más investigación para comprender mejor esta dolencia y sus soluciones, cuyo impacto económico en los países europeos oscila entre el 1,7% y el 2,1% del PIB. @mundiario

