La sanidad privada absorbe casi la mitad del gasto sanitario que se realiza en España
El último informe de la Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE) ha puesto sobre la mesa datos reveladores sobre el sistema sanitario en España. De los 131.984 millones de euros invertidos en sanidad en 2022, un 48% corresponde al sector privado, lo que representa más de 63.000 millones de euros. Este porcentaje ilustra una dependencia creciente de los recursos privados, especialmente en regiones como Cataluña, Madrid y Andalucía, donde la infraestructura privada alcanza más del 50% de la capacidad hospitalaria. En el ámbito de financiación, la mayor parte del gasto en sanidad privada proviene de aportaciones de los ciudadanos, con un 73% del total, seguido por los seguros médicos con un 24%.
Carlos Rus, presidente de ASPE, argumenta que la sanidad privada cumple un rol fundamental en la descongestión de la sanidad pública. Según este, el tiempo de espera entre la prescripción y la intervención quirúrgica en el sistema público ronda los 121 días, mientras que en el sector privado, el 70% de los pacientes son atendidos en menos de 15 días. Los tiempos para pruebas diagnósticas reflejan una situación similar: en la sanidad privada, el 81% de los pacientes espera menos de dos semanas, frente a los 90 días de media en el sector público.
El informe detalla que las listas de espera de la sanidad pública han alcanzado niveles récord tras la pandemia de la Covid-19. A junio de este año, 848.340 pacientes aguardaban una intervención quirúrgica, un 3,4% más que el año anterior, y el 20,5% llevaba más de seis meses esperando. A pesar de esta congestión, un informe reciente de la farmacéutica Stada revela que el 71% de los españoles valora positivamente la sanidad pública, posicionándola 15 puntos por encima del promedio europeo.
Aliviar las listas de espera
El envejecimiento de la población, según la doctora Juana Sánchez, médica de la Sociedad Española de Medicina General, es uno de los mayores desafíos para el sistema. Propone como solución una mayor coordinación entre la farmacia comunitaria y la atención primaria, una medida que, asegura, contribuiría a aliviar las listas de espera.
Para Carlos Rus, el sector privado es “un recurso flexible que se acomoda a la demanda” y su colaboración con el sector público “no debería justificarse”. En este sentido, Rus defiende que la gestión sanitaria debe contemplar a la sanidad privada como un “complemento” esencial del sistema público y como un actor clave en la estructura sanitaria española, donde emplea a casi medio millón de profesionales.
La disparidad entre comunidades autónomas refleja diferentes enfoques y necesidades sanitarias. Cataluña es la comunidad donde el sector privado tiene mayor peso en la oferta sanitaria, con el 68% de sus hospitales bajo gestión privada, seguida de Madrid y Andalucía. La implicación de estas tres regiones en el sector privado podría servir, según ASPE, como modelo para otras comunidades donde la colaboración entre el sistema público y privado todavía se muestra limitada. @mundiario



