La OMS aclara su postura sobre las bebidas vegetales: ¿son peligrosas o no?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha sido recientemente malinterpretada en varios titulares que advertían sobre los riesgos de consumir bebidas vegetales. Estos titulares, sensacionalistas y llamativos, han llevado a la confusión al sugerir que dichos productos contienen ingredientes perjudiciales para la salud. Sin embargo, lo cierto es que la agencia sanitaria nunca ha hecho tal afirmación.
El origen de esta confusión radica en un informe publicado a finales de junio por la OMS junto con la Iodine Global Network, titulado Prevención y control de la deficiencia de yodo en la Región Europea de la OMS. Adaptando los cambios en la dieta y el estilo de vida. Este documento, de más de 120 páginas, analiza el estatus del yodo en la población europea, destacando su importancia para el desarrollo cerebral durante la gestación y la prevención de afecciones tiroideas en adultos. Asimismo, revisa las legislaciones sobre la yodación de la sal y las prácticas de la industria alimentaria en Europa.
Resulta que los lácteos, junto al pescado y la sal yodada, son las principales fuentes de yodo para la población europea, según nos indica el informe. La presencia de los lácteos en esa lista responde a que el pienso con el que se alimenta a las vacas está enriquecido con yodo, tal y como podemos leer incluso en la nota de prensa redactada por la OMS. Concretamente, en España los lácteos son la segunda fuente de yodo, siendo la primera, la sal yodada y la tercera, el pescado y marisco.
Soluciones recomendadas
Aumentar el consumo de lácteos no es la mejor solución, tanto por razones de sostenibilidad como de reducción de la explotación animal. De hecho, las recomendaciones dietéticas actuales en España, reflejadas en el Informe del Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) de 2022, sugieren reducir las raciones diarias de lácteos debido a su elevado impacto ambiental.
Una solución más alineada con las necesidades actuales sería la suplementación con yodo de las bebidas vegetales, similar a lo que se hace con el pienso y la sal. Además, la OMS sigue recomendando el uso de sal yodada como una medida eficiente y económica para prevenir la deficiencia de yodo. En España, aunque la yodación de la sal es voluntaria y solo el 29% de la sal en venta está yodada, es crucial asegurarse de que la sal comprada indique específicamente que es de este tipo.
Para las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, que tienen requerimientos aumentados de yodo, puede ser necesario un suplemento de yoduro potásico si su ingesta de lácteos y sal yodada es insuficiente. La AESAN también desaconseja el consumo de algas como fuente de yodo debido a su contenido imprevisible y a menudo excesivo en este mineral.
Reducir las afirmaciones a que “las bebidas vegetales son un riesgo” es una tergiversación de la realidad y no informa adecuadamente sobre la cuestión del yodo. Es importante elegir bebidas vegetales sin azúcar añadido y, preferentemente, enriquecidas con calcio y, en el futuro, con yodo. @mundiario



