¿Es Jeremy Meeks el más guaperas de la cárcel o antes ha habido otros?

Jeremy Meeks.
Jeremy Meeks.

Además de Jeremy Meeks, ahí están nada menos que Hugh Grant, Robert Downey Jr., Naomi Campbell, Winona Ryder, Rusell Crowe y Paris Hilton. En realidad, los hay muy guapos y muy famosos, por cierto.

¿Es Jeremy Meeks el más guaperas de la cárcel o antes ha habido otros?

Además de Jeremy Meeks, ahí están nada menos que Hugh Grant, Robert Downey Jr., Naomi Campbell, Winona Ryder, Rusell Crowe y Paris Hilton. En realidad, los hay muy guapos y muy famosos, por cierto.

Las redes sociales se incendiaron al conocerse la cara del reo más guapo de la historia, un tal Jeremy Meeks, al que las autoridades estadounidenses han convertido en una verdadera estrella mediática al incluirlo entre los más buscados de América. ¿Pero es Jeremy el más guaperas de la cárcel o ha habido otros? Los ha habido y muy famosos por cierto.

Cuarenta mil “Me gusta” obtuvo en Facebook Jeremy Meeks después de que la Policía de Stockton, en California, subiese su foto a las redes sociales tras ser detenido y acusado de varios delitos, entre ellos, pertenencia a banda criminal y posesión ilegal de armas. Y no es solo el hecho de que la página de la policía norteamericana o del FBI son de las más visitadas del planeta, no, no se trata solo de eso, se trata en realidad de que este chavalote de treinta años está como un queso y más parece un modelo de Dolce&Gabbana que un macarra de mediopelo.

Meeks ha incendiado literalmente las redes sociales, su foto fue trending topic durante horas y sus ojazos azules provocaron desmayos masivos entre miles de fans dispuestas ahora a colaborar con algún dinerillo para cubrir el millón de dólares que cuesta la fianza del detenido. Un verdadero escándalo que está provocando enormes debates en la sociedad estadounidense, siempre puritana y conservadora, sobre el hecho de que un delincuente se convierta en héroe internacional solo por la facha que tiene.

Pero esa es otra cuestión. Yo creo que el chico es guapo y solo triunfa por eso, no hay que darle más vueltas, es un villano con buena apariencia y aquello no tiene precio, es un canalla de novela (salvo que este de verdad es peligroso) y su estrella se apagará como se ha encendido, de golpe, en cuanto tus trapos sucios no se puedan ocultar y todas las ofertas para que se convierta en modelo o actor de telenovelas desaparezcan. Y acabarán desapareciendo en un país donde ser infiel o conducir borracho a uno le cuesta el prestigio de por vida… no cómo en otras partes…

En fin, Meeks aún tiene recorrido y seguro que nos tiene entretenidos una temporada pero, de momento, nosotros aprovecharemos su salto triunfal a la prensa para reparar en algunos casos sonados de famosos que han sido fichados por la policía, y son muchos, seguro que recordaréis a más de dos, o tres. Vamos allá.

Hugh Grant, ¡No, por favor!

A mí me afectó personalmente la detención de Hugh Grant en junio de 1995. No me lo podía creer, ¡por favor!: ¿aquel chico de familia bien de Londres, con ese acento impecable, el éxito en sus manos y una novia de anuncio detenido en los Estados Unidos?, ¿en serio?... no podía ser pero fue y el niño mimado de Inglaterra posó para su ficha policial tras ser sorprendido en su BMW, en la famosa Sunset Boulevard de Hollywood, junto a la prostituta Divine Brown, practicando sexo oral por el que había pagado setenta dólares. Un escandalazo de esos que nos arreglan cualquier portada de revista pero que supuso una caída en picado de Grant, que tuvo que atarse los machos y pedir perdón públicamente por lo que había hecho. Desde entonces él no es el mismo, siempre bromea (venga o no a cuento) sobre el particular y ya nadie lo volvió a mirar igual, la primera su ex, Elizabeth Hurley, que intentó perdonarlo después de exigirle una prueba del VIH, pero que acabó rompiendo con él definitivamente, condenándolo a un presente de bastante soledad y apatía. Porque, aunque a sus cincuenta y tres años se haya convertido en padre de dos niñas, con las que no convive pero a las que dedica todo su tiempo libre, al menos eso asegura él, sigue estando tocado por aquello y no consiguió redimirse jamás de aquella nefasta noche, por más que lo intentó, no pudo y no hay más que ver cómo evolucionó su carrera desde entonces.

Robert Downey Jr. el reincidente pasota

Robert Downey Jr. ha estado detenido al menos en cinco ocasiones que sepamos, en 1996 fue arrestado tres veces por posesión de drogas, en 1999 por violar la libertad condicional y en el año 2000 por escándalo público relacionado con los estupefacientes. Esto que haya trascendido porque durante la década de los noventa no paraba de meterse el líos de todo tipo (incluida la agresión y la violencia contra alguna novia) de los que salía gracias a su agente, sus amigos o su dinero. Yo, que conozco a Downey Jr. gracias a alguna entrevista, no me puedo creer que este tipo tan educado, simpático, espontáneo e inteligente haya sido en otra vida tan macarra, pero lo fue. Desde su más tierna infancia tuvo problemas con el alcohol y las drogas y esto lo llevó a tener muy malas compañías y peores aficiones pero en la actualidad, a sus esplendidos cuarenta y nueve años, en la plenitud de su carrera, ya ha abandonado completamente los vicios y vive dedicado a su segunda mujer, la brillante productora Susan Downey, que parece lo ha metido en cintura y le ha procurado la estabilidad que necesitaba para triunfar en la vida y en su profesión.

Naomi Campbell, loca de atar

Ay, Naomi. La diosa de ébano se ha metido en más de algún lío policiaco por la mala leche que tiene. Yo recuerdo aquellos años en los que se enamoró de Joaquín Cortés y mientras posaba delante de los fotógrafos melosa y enamorada del bailarín, en privado le montaba unos quilombos que dejaban al pobre Cortés temblando de miedo. Es temperamental, caprichosa y bastante agresiva y esta mezcla la ha llevado en más de una ocasión a tener que presentarse delante de un juez. En el año 2000 fue detenida en Canadá por agredir a su asistente y quedó en libertad tras pedir perdón al tribunal y a la víctima. En el 2006 fue juzgada en Nueva York por pegar a su asistenta con un teléfono móvil (lo que le costó prestar servicios comunitarios y pagar una indemnización a la víctima a la que trataba de “estúpida” entre otras sandeces) y en el 2008 la metieron en la cárcel, en Inglaterra, por escupir a un agente de policía en el aeropuerto de Heathrow tras perder una maleta… esta gracia le costó varias horas en la cárcel y una fianza millonaria, además de antecedentes penales que la tienen en la cuerda floja y a un tris de volver a la penitenciaría por más tiempo y sin fianza si vuelve a pecar de loca de atar por esos mundos de Dios.

Winona Ryder, la dulce cleptómana

A mí me gustaba mucho Winona Ryder, la reina de la generación X, musa de grandes directores como Francis Ford Coppola, Tim Burton o Martin Scorsese, la chica de al lado que enamoró a toda una generación, sin embargo, Winona no era como creíamos, ella vivía su propio infierno y detrás de esa apariencia dulce que cautivó a Johnny Depp o Daniel Day-Lewis, existía una personalidad dominante, agresiva y muy insegura que la llevó delante de un juez en el año 2002, por robar artículos de lujo, por valor de más de  6.000 euros, en unos prestigiosos almacenes de la Quinta Avenida de Nueva York. Sus abogados aseguraron que la difícil vida de la actriz la había convertido en cleptómana e intentaron librarla del castigo pero el tribunal, consciente de que la habían pillado una vez pero que seguramente venía repitiendo la operación desde hacía años, decidió condenarla a tres años de libertad condicional, cuatrocientas ochenta horas de trabajos para la comunidad y 11.000 euros en concepto de multa e indemnizaciones. Un castigo que ella se tomó fatal y que también acabó truncando su fulgurante carrera profesional porque Winona jamás se recuperó de aquellas imágenes suyas, primero robando y luego en el banquillo de los acusados, y sus proyectos nunca volvieron a ser los de antes… no hay más que repasar su filmografía desde entonces.

Rusell Crowe, Gladiator con teléfono

El australiano de moda cuando empezó el siglo XXI, el más ligón del reino, el más cachas y con la voz más grave, Russell Crowe, mató de golpe su imagen de héroe mundial gracias a Gladiator cuando en el 2005 agredió al recepcionista de un hotel de Nueva York que no le solucionó sus problemas de cobertura telefónica. Crowe ya había tenido sus líos con la justicia en el año 2002, en Londres, cuando fue detenido por una pelea en un restaurante de lujo de la capital del Támesis, pero aquel incidente (muy macarra) no pasó a mayores porque su contrincante no presentó cargos, sin embargo, Néstor Estrada, su víctima neoyorkina, sí lo denunció, lo detuvieron y finalmente llegó a un acuerdo con la fiscalía por el que se declaró culpable de asalto en tercer grado. La jueza  lo condenó a libertad condicional mientras no fuera  arrestado durante un año y pagó los costes de la causa, además de una indemnización a la víctima a la que pidió disculpas públicamente. Desde entonces no ha vuelto a sentarse en el banquillo de los acusados pero ya ha tenido algunas llamadas de atención en otros países, sobre todo en Australia, donde su millonario y tormentoso divorcio le ha traído más de un disgusto… pero esa esa harina de otro costal.

Paris Hilton: la vida es puro teatro

Hay muchas jovencitas de estas megafamosas que han pasado por la cárcel, a lo mejor es una moda, no lo sé, pero entre la pandilla de Lindsay Lohan, Michelle Rodríguez o Nicole Ritchie nos quedamos con ella, la chica que más aguanta bailando en Ibiza o Saint-Tropez, la heredera Paris Hilton, que ahora tiene novio español y que parece más tranquila (dentro de lo que Paris puede ser tranquila) pero que dio más de un disgusto a sus padres en el pasado. En el año 2007 fue condenada a cuarenta y cinco días de prisión por un tribunal de los Ángeles y todo por haber violado los términos de su libertad condicional, impuesta por conducir en estado de embriaguez y sin carné, tan solo unos meses antes. El juez ordenó proceder al inmediato encarcelamiento de Paris y ella, que no paró de llorar y firmar autógrafos en el juicio, se presentó en la cárcel con su madre, con un ataque de ansiedad y mucho teatro, tanto, que acabaron reduciéndole la condena a la mitad. Después de esta experiencia ella juró que se redimiría pero en el año 2010 fue detenida por posesión de drogas en Las Vegas… volvió a montar el espectáculo en el tribunal, lloró, juró que sería buena y pidió perdón, reconoció la culpa y los abogados llegaron a un acuerdo con el juez para convertir el delito en menor y librarla de la cárcel… ay Paris, Paris… sigue a lo suyo pero con la libertad condicional planeando sobre su cabeza.

Otros sonados reos...
Como habéis visto, solo os he aportado una pequeña muestra. No os quiero marear con nombres y sucesos que ya habéis visto mil veces en el telediario pero, antes de acabar, no quisiera obviar otros sonados reos que llenaron nuestras vidas de jugosas noticias y colmaron la prensa con hermosas fichas judiciales, entre ellos, como no, Michael Jackson, Mel Gibson, Macaulay Culkin, Keanu Reeves, Charly Sheen… en el pasado Frank Sinatra, Jane Fonda, Sofía Loren…más cercano Justin Bieber y españoles: la inolvidable Isabel Pantoja.

 

¿Es Jeremy Meeks el más guaperas de la cárcel o antes ha habido otros?
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