La Agencia del Medicamento frena la comercialización de los pellets hormonales

Estos tratamientos, que suelen publicitarse como terapias antienvejecimiento, se aplican con frecuencia en clínicas estéticas.
Un pellet hormonal. / RR SS.
Un pellet hormonal. / RR SS.

En los últimos años, los pellets hormonales han ganado popularidad como una opción para compensar la disminución de hormonas asociada a la menopausia y el envejecimiento. Sin embargo, su producción y uso han quedado en el punto de mira tras la intervención de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) en las farmacias J.F. Barrachina Vicente, en Tavernes de Valldigna, y Perelló, en Adzaneta de Albaida. Ambas boticas elaboraban estos implantes, que eran distribuidos en diversas clínicas y centros médicos de toda España.

El jefe del Departamento de Inspección y Control de Medicamentos de la AEMPS, Manuel Ibarra, explicó que las inspecciones revelaron problemas en la calidad microbiológica de los pellets y en la metodología de producción, lo que ponía en duda la liberación gradual de la hormona. Además, se habían recibido notificaciones de sospechas de reacciones adversas, como sangrados vaginales, que podrían estar relacionados con estos implantes.

Ante esta situación, la Dirección General de Farmacia de la Comunidad Valenciana ha ordenado la suspensión cautelar de la elaboración de estos productos, mientras que la AEMPS ha alertado a las autoridades sanitarias autonómicas sobre los centros que los utilizaban para que adopten las medidas necesarias.

¿Son seguros y eficaces?

A diferencia de los tratamientos hormonales aprobados por las agencias reguladoras, los pellets no cuentan con ensayos clínicos específicos que respalden su seguridad y eficacia. Aunque se presentan como fórmulas magistrales personalizadas, en algunos casos han sido promovidos a nivel comercial sin la supervisión adecuada. De hecho, la AEMPS detectó que una de las farmacias implicadas publicitaba la elaboración de estos implantes, algo prohibido en este tipo de productos.

El caso ha reavivado el debate sobre la regulación de estos tratamientos, ya que algunos expertos cuestionan su uso en indicaciones no avaladas científicamente, como la lucha contra el envejecimiento o incluso enfermedades neurodegenerativas. Sociedades científicas han instado a que la normativa sea tan estricta como la de otros medicamentos empleados en la terapia hormonal de sustitución para la menopausia, con el fin de garantizar la seguridad de los pacientes. @mundiario

Comentarios