Sánchez eleva el pulso con la Justicia: “hay jueces haciendo política que no cumplen la ley”
La entrevista que Pedro Sánchez concedió a Televisión Española, tras más de un año sin atender a medios nacionales, ha marcado un punto de inflexión en la relación entre el Gobierno y la judicatura. El presidente del Ejecutivo no solo defendió la inocencia de su esposa, Begoña Gómez, y de su hermano, David Sánchez, ambos investigados en procesos judiciales, sino que dio un paso más al denunciar públicamente la existencia de jueces que “hacen política” y que, en sus palabras, “no cumplen con la ley”.
Sánchez, que ya había denunciado por prevaricación al juez Juan Carlos Peinado —instructor de la causa que afecta a Gómez—, extendió sus críticas al conjunto de la magistratura que instruye los casos de su entorno. “Esto es un caso palmario de que hay un problema de instrucción, de pena de telediario, que están pagando dos personas por el mero hecho de ser familiares míos”, afirmó en un momento de la entrevista con Pepa Bueno, nueva presentadora del telediario de máxima audiencia y exdirectora de El País.
La alusión directa a los jueces Peinado y Beatriz Biedma, instructora de la causa contra su hermano, marca un salto cualitativo en el discurso del presidente, que por primera vez habla de forma abierta del supuesto lawfare en España, un término que asumió a instancias de Junts en la negociación de investidura en 2023 y que el PSOE había evitado recurrir de manera explícita hasta ahora.
El jefe del Ejecutivo insistió en que “la mayoría de los jueces hacen bien su trabajo”, pero subrayó que existe “una minoría” que “hacen un inmenso daño a la justicia”. En esa línea, apeló al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) porque “merecería una reflexión de cómo poder defenderse de procesos que son muy defectuosos en el fondo y en la forma. Es algo que corresponde al Poder Judicial. Pero yo conozco a mis familiares, sé cómo viven”.
Consciente de las repercusiones de sus palabras, Sánchez trató de combinar la defensa personal con un discurso institucional. “Yo defiendo la honestidad y la inocencia de mi familia. Sé cómo viven, qué han hecho, cómo son. Confío en que el tiempo ponga a cada uno en su sitio”, dijo el presidente del Gobierno.
El recuerdo del caso Cerdán y el óbice de la dimisión
El presidente admitió que llegó a plantearse su dimisión tras estallar el caso Cerdán, pero justificó su continuidad en la importancia de la agenda que encabeza: la transición ecológica, la política exterior y la gestión de los fondos europeos. “Yo no tenía ninguna información objetiva de que pudieran estar cometiendo actos de corrupción. Me afectó en lo personal y lo político, pensé en dimitir,” explicó, al tiempo que recalcó que su partido ha tomado decisiones “contundentes” en los casos de sus dos exsecretarios de Organización en el partido, José Luis Ábalos y Santos Cerdán, incluso antes de que se abrieran juicios.
Sánchez también defendió al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, sobre quien pesa un proceso judicial en el Tribunal Supremo. “Porque es inocente, porque creo en su inocencia. Porque, como dijo un voto particular, no se puede abrir un juicio sin ninguna prueba”, afirmó. En cuanto a la política parlamentaria, reiteró que presentará los Presupuestos, aunque exista la posibilidad de que sean rechazados, y aseguró que la legislatura continuará con cuentas prorrogadas si fuese necesario. Por ello, descartó de plano una convocatoria electoral.
Preguntado por la contradicción con su postura de 2018, cuando exigió a Mariano Rajoy una moción de confianza por no sacar adelante los Presupuestos, respondió que ahora “hay unas cuentas prorrogadas que permiten seguir con la agenda social y vehicular los fondos europeos”.
El presidente aprovechó la entrevista para referirse a los insultos que recibe en actos públicos y atribuyó su normalización a Isabel Díaz Ayuso, recordando la polémica frase del “me gusta la fruta”, aunque eludió que esa frase la pronunció la presidenta de la Comunidad de Madrid durante su discurso de investidura, cuando Sánchez aludió a su pareja, el empresario Alberto González Amador imputado por presunto fraude fiscal. “La polarización en España es asimétrica. Yo no insulto. Dejemos de insultar. Defendamos nuestras ideas con pasión, pero con un mínimo de respeto”, señaló. @mundiario