El Reino Unido y EE UU reactivan la ofensiva contra el ISIS

Presidente de Estados Unidos Joe Biden con primer ministro de Gran Bretaña Boris Johnson / twitter.com @potus
Presidente de Estados Unidos Joe Biden con primer ministro de Gran Bretaña Boris Johnson / twitter.com @potus
El Reino Unido y EE UU reactivan la ofensiva contra el ISIS

Se avecina un nuevo conflicto bilateral en el Medio Oriente. Tras el brutal atentado realizado por ISIS-K (la rama afgana del Estado Islámico) que cobró la vida de al menos 170 personas en el aeropuerto de Kabul, el viernes pasado, la Coalición Internacional Para la Derrota del Daesh/ISIS, el grupo de más de ochenta países creado en septiembre de 2014 para combatir a esta organización de terrorismo, volvió a reactivarse. Y los que tomaron la iniciativa fueron Estados Unidos y el Reino Unido. 

“Vamos a seguir cooperando estrechamente, bajo los auspicios de la coalición, para contrarrestar con eficacia esta peligrosa amenaza. Utilizaremos todos los elementos nacionales de poder -militares, de inteligencia, diplomáticos, económicos y policiales- para asegurar la derrota de esta brutal organización terrorista”, afirma el comunicado que ha publicado el Departamento de Estado de EE UU en su página oficial.  

En tanto, el Gobierno británico ha convertido en norma oficial la utilización del término daesh, como se refieren al ISIS sus enemigos, para atacar a la organización terrorista en los próximos meses. El ministro de Exteriores, Dominic Raab, criticado en su país por su papel en la crisis, ha tomado el control de la situación: ahora tiene una recargada agenda internacional repleta de citas y eventos para tratar lo ocurrido con ISIS-K en Afganistán. 

“El Reino Unido permanece firme y unido con nuestros socios de coalición para lamentar los asesinatos del terrible atentado del daesh en el aeropuerto de Kabul, y para dejar clara nuestra inquebrantable determinación colectiva de combatir a las redes del daesh con todos los medios posibles, allí donde actúe”, ha asegurado Raab en su cuenta de Twitter al finalizar la reunión virtual sostenida este lunes por los miembros del G-7, la OTAN, Qatar y Turquía.


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El acercamiento entre EE UU y el Reino Unido para reactivar la coalición contra el ISIS resulta, básicamente, forjar un consenso internacional sobre el modo en que se debe responder -y tratar- al nuevo régimen talibán establecido en Afganistán. De hecho, la controversia ha pasado por la actitud de la milicia para fijar una fecha de salida (31 de agosto) de los afganos de su país y tratar de poner trabas para que se ejecute tal plan. 

Por ahora, este lunes, el Reino Unido y Francia presentaron una resolución conjunta en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Ambos países solicitan a los talibanes que den su respaldo a una zona de seguridad, gestionada por personal civil, en el aeropuerto de Kabul. El objetivo es que se reactive  la operación de evacuación de civiles que llegó a su brusco final el pasado sábado. Para lograr la aprobación, Rusia y China, miembros permanentes del Consejo con derecho de veto, tienen que apoyar su iniciativa. 

Como se sabe, el personal militar británico abandonó Afganistán este domingo, después de dar por concluida la Operación Pitting, el esfuerzo de evacuación que ha supuesto la salida del país de cerca de 15.000 personas. El Gobierno británico estima que apenas llegan a un millar los ciudadanos afganos que colaboraron durante dos décadas con las fuerzas internacionales y debían haber abandonado también el país. 

HISTORIA DE ISIS-K 

El grupo ISIS-K fue fundado hace tres años y sigue activo, según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS). Si bien los afiliados comparten una ideología y tácticas, la profundidad de su relación con respecto al Estado Islámico y su mando nunca se ha establecido por completo. Su nombre proviene de su terminología para el área que incluye Afganistán y Pakistán: “Khorasan”.

Según CSIS, este grupo extremista fue responsable de casi 100 ataques contra civiles en Afganistán y Pakistán, así como de aproximadamente 250 enfrentamientos con las fuerzas de seguridad estadounidenses, afganas y paquistaníes desde enero de 2017.

De hecho, la cifra ha sido corroborada por funcionarios antiterroristas de la ONU dijeron en junio que ISIS había llevado a cabo 77 ataques en Afganistán en los primeros cuatro meses de este año, frente a 21 en el mismo período en 2020.

En declaraciones para el canal CNN, funcionarios de inteligencia norteamericana han señalado que ISIS-K estaría conformado por un pequeño número de yihadistas veteranos de Siria y otros combatientes terroristas extranjeros. ¿Cuántos serían? Aproximadamente entre 10 a 15 personas. 

Algunos analistas dicen que en los últimos tiempos ISIS-K estrechó vínculos con la red Haqqani, un grupo guerrillero insurgente afgano orgánico a los talibanes. @mundiario 

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