El PSOE y Sumar bloquearán la tramitación de la cuestión de confianza de Junts contra Sánchez
La Mesa del Congreso de los Diputados prevé rechazar la proposición no de ley presentada por Junts per Catalunya para promover una cuestión de confianza contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La iniciativa, anunciada por el partido de Carles Puigdemont el lunes, no pasará el filtro del órgano de dirección de la Cámara baja en su próxima reunión, prevista para el martes de la semana que viene. El PSOE y Sumar, que cuentan con mayoría en la Mesa, argumentarán que la propuesta está mal tramitada y que constituye una “moción de confianza encubierta”.
Los socialistas se armarán con un arsenal jurídico para argumentar que la solicitud de Junts carece de base legal, ya que, según el artículo 112 de la Constitución, solo el propio presidente del Gobierno puede plantear una cuestión de confianza. Esta postura será respaldada por informes elaborados por los letrados del Congreso, quienes señalarán varios precedentes similares. Por ejemplo, en 2013, el propio PSOE presentó un proyecto que fue rechazado por plantear una “moción de censura encubierta” contra el entonces presidente, Mariano Rajoy, en un contexto de acusaciones de corrupción. Aquella fue una “moción consecuencia de interpelación urgente al Presidente del Gobierno sobre la política general del Gobierno en materia de rendición de cuentas ante el Parlamento”.
Puigdemont, desde Bruselas y sin haber podido acogerse a la ley de amnistía, advirtió el lunes de que tomará nota de la decisión del PSOE y actuará en consecuencia si su propuesta no es considerada. Sin embargo, no cuenta con apoyo explícito de otros grupos parlamentarios, ni siquiera de Vox.
Esta formación, que también ha propuesto este mismo martes que el Rey disolviera las Cortes y convocara elecciones anticipadas “para que los españoles puedan elegir a un nuevo Gobierno mediante la convocatoria de elecciones generales” y la justificaban en los casos de corrupción que asolan al Ejecutivo que, según su juicio, “comprometen, presuntamente, al Gobierno, el PSOE y el entorno del presidente”. Pero la iniciativa se topó contra el criterio de moción de censura encubierta.
Sin apoyos claros al órdago de Junts
La estrategia de Junts se enmarca en una creciente tensión parlamentaria entre la oposición y los socios del bloque de la investidura contra el propio Gobierno, en medio de las negociaciones por los Presupuestos Generales del Estado. El portavoz del PP, Miguel Tellado, acusó a Sánchez de estar vinculado con “radicalismos e independentismos” y celebró la desconfianza de los independentistas neoconvergentes hacia el Gobierno.
Sin embargo, fuentes del PP reconocieron que la proposición de Junts está mal fundamentada. Por su parte, el portavoz socialista, Patxi López, defendió la labor legislativa del Ejecutivo y recordó que Junts ha apoyado las 26 leyes y decretos aprobados durante el primer año de mandato.
Desde Sumar, los portavoces también han reiterado su compromiso con la mayoría de investidura. A pesar de las críticas de Podemos, cuyo portavoz Javier Sánchez Serna exigió un giro a la izquierda para fortalecer su relación con el PSOE, no se ha mostrado apoyo a la iniciativa de Puigdemont. Vox, a través de su portavoz Pepa Millán, calificó la propuesta de “fuego de artificio total” y acusó a Junts de ser un “partido golpista”.
La decisión de la Mesa del Congreso de no admitir a trámite esta propuesta es una medida inusual, ya que lo habitual es permitir que las iniciativas lleguen al debate parlamentario antes de ser rechazadas en las comisiones o por la Junta de Portavoces. Esta situación refleja las complejidades y tensiones en una legislatura marcada por las negociaciones constantes y el equilibrio entre los socios de investidura. El rechazo anticipado a la propuesta de Junts evidencia el distanciamiento entre el partido independentista y el PSOE. @mundiario