El PRI se mete en líos por supuesta trampa en las elecciones de Coahuila

Líderes del llamado Frente por la dignidad. / Twitter-PAN Coahuila
Líderes del llamado Frente por la dignidad. / Twitter-PAN Coahuila

Los partidos de la oposición han hecho piña en torno al Frente por la dignidad para pedir a las autoridades que anulen los comicios del Estado.

El PRI se mete en líos por supuesta trampa en las elecciones de Coahuila

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha logrado juntar a muchas de las fuerzas políticas del Estado de Coahuila en su contra. Un séquito de cuatro excandidatos a la gobernatura del Estado en cuestión se han unido para formar el llamado Frente por la dignidad a fin de repudiar el triunfo del omnipotente partido en las elecciones del pasado 4 de junio y exigirán al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Trife) que anule el resultado de la votación a raíz de irregularidades detectaadas y denunciadas por el frente. Así, los magistrados tienen hasta 14 días para dar su veredicto.

Pese a ser de distintos partidos, y usualmente enfrentados entre sí por cuestiones ideológicas, el repudio al partido más importante del espectro mexicano les ha unido en torno a un mismo sentir. Entre los cuatro suman el 60% del total de los votos contados en el Estado. Así, Guillermo Anaya, Armando Guadiana, José Ángel Pérez y Javier Guerrero presentaron su iniciativa en un restaurante en la Ciudad de México, capital del país, en un clima de entendimiento y bandera blanca inusual, cuando no imposible en un ambiente político como el del país norteamericano.

"Nos une la indignación y cómo se quiere hacer un fraude de autoridades coludidas con la corrupción", explicó Anaya, líder del PAN, quien fue el segundo lugar del conteo, a apenas un 2,44% (30.000 votos) de Miguel Riquelme, ganador del proceso. Anaya, quien ya había perdido previamente en los comicios de 2011, pretende enviar a prisión a Humberto Moreira. Moreira es priísta y gobernó el mismo Estado, al que dejó una deuda de 1.870 millones de dólares en su Administración y dejó su trono a Rubén, su hermano mayor. Estos hermanos han manipulado torcido a las instituciones estatales desde hace más de 10 años y en repetidas ocasiones han sido acusados de enriquecimiento ilícito, corrupción y nexos con el narcotráfico. Pese a todo, Moreira nunca ha sido investigado por los tribunales competentes.

Guerrero, por su parte, cree que esta vez hay suficiente evidencia como para que el tribunal anule el resultado de los comicios. El candidato independiente, otrora miembro del PRI y quien alcanzó 100.000 votos (el 8% del total), avisa que hay hasta 200 pruebas de 14 distintos agravios. "Se ha comprobado el robo de urnas, que se rompió la cadena de custodia de paquetes electorales, que 4.000 funcionarios de casilla fueron suplantados con beneficiarios de programas sociales del PRI”, compareció. Para Guerrero, hasta el 23% de los paquetes electorales tienen alguna irregularidad.

Con todo, el debate de este escándalo tiene como epicentro al mismo acusado. En junio pasado, la unidad de Fiscalización del poder electoral, el INE, acusó a Riquelme de haber gastado un 9,2% más de lo permitido. Eso podría provocar de forma intrínseca la anulación del proceso siempre y cuando la diferencia entre los primeros dos no pasa del 5%, según la Constitución. El Trife, aun así, dijo al INE que debían revisar el mismo dictamen alegando supuestos gastos propagandísticos surgidos por 84 vídeos de propaganda esparcidos en Facebook.

Aquello levantó sospechas y temores entre la oposición, que para este miércoles esperan una sentencia que consideran casi imposible. “No le tengo nada de confianza al tribunal", explica Guadiana, del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). "Sentimos los dados cargados hacia el PRI, hacia el sistema", le secundó Guerrero. Pero el más enérgico fue Anaya, quien apuntó con el dedo directamente al presidente del país, Enrique Peña Nieto y a su Gobierno. "Queremos que los magistrados no se dejen presionar por el presidente ni por el Gobierno".

Consciente de que la presión empieza a salirse de control, el PRI envió a su presidente, Enrique Ochoa a que fuera al tribunal para dar la cara por Riquelme. "Los 84 vídeos aludidos de Facebook ya fueron fiscalizados… Cinco de ellos ya fueron sancionados en su momento y la gran mayoría, una vez que fueron revisados en la fiscalización que concluyó el 17 de julio, el INE acreditó que no tenían consecuencia jurídica alguna”, explicó. Ochoa ha levantado todavía más anticuerpos pues él trabajo en el centro de capacitación del tribunal en cuestión.

El tribunal tiene en sus manos una decisión histórica justo en plena carrera hacia los comicios presidenciales del próximo año. El 1 de julio de 2018 los mexicanos elegirán a su nuevo presidente, un nuevo Congreso, nueve gubernaturas y hasta 2.777 cargos locales. Si el tribunal llega a anular la elección local, Moreira deberá elegir a un sustituto temporal a la espera que el INE convoque nuevamente a elecciones y todo eso podría agregar más carga al año entrante. Y a eso se une otro enredo: en el próximo mes de enero el Estado de Coahuila tendrá un nuevo Congreso que, por primera vez en su historia, será controlado por la oposición.

“El tribunal tendría que hacer una barbaridad para no anular”,avisa Guerrero. “Sería el prefacio al gran fraude que el PRI quiere cometer el próximo año”, secunda Guadiana. @mundiario

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