Page pide adelantar las generales para evitar que Sánchez arrastre al PSOE territorial

Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha y Pedro Sánchez. / La Moncloa

El presidente de Castilla-La Mancha desdeña la “falta de autocrítica” en Ferraz y reclama que se adelanten las elecciones para impedir que el desgaste de la política nacional perjudique a alcaldes y gobiernos autonómicos socialistas.

La insistencia de Pedro Sánchez en agotar la legislatura hasta 2027 ha provocado nuevas reticencias desde el sector socialista más crítico, encabezado por Emiliano García-Page. El dirigente castellanomanchego considera que celebrar primero las elecciones municipales y autonómicas, y posteriormente las generales, podría repetir el escenario de 2023, cuando el PSOE sufrió una pérdida significativa de poder territorial que muchos líderes locales atribuyeron al desgaste del Gobierno central.

“Lo que le quiero recordar a la dirección de mi partido es que también son dirección de los alcaldes, de los candidatos en los ayuntamientos y en las autonomías. No son solo de la política planetaria ni de la lucha galáctica contra la ultraderecha, son también responsables de los candidatos y de las candidaturas y de los alcaldes actuales. Y se tienen que hacer responsables de sus resultados: lo que no puede ser es que aquí termine hundiéndose en la trinchera toda la infantería para que simple y llanamente siga existiendo cuartel general”, afirmó el barón socialista en Toledo.

En su planteamiento, adelantar las elecciones generales permitiría separar el voto de evaluación al Ejecutivo del comportamiento electoral en los territorios, reduciendo el impacto del voto castigo contra el PSOE por su deriva de la política estatal.

El argumento central del presidente castellanomanchego se apoya en que, cuando el clima nacional es adverso para el Gobierno, los candidatos autonómicos y municipales suelen absorber parte del rechazo, incluso aunque su gestión local sea valorada positivamente. Desde esta perspectiva, el mantenimiento del calendario actual podría generar un nuevo “efecto arrastre” que perjudique al PSOE en ayuntamientos y comunidades.

García-Page ha defendido que los malos resultados de algunos dirigentes territoriales en los últimos procesos electorales, en concreto la exministra Pilar Alegría en Aragón, no pueden entenderse en clave autonómica, sino que reflejan un malestar más amplio vinculado a la política estatal y a determinadas decisiones del Ejecutivo central, especialmente las relacionadas con pactos con los independentistas.

Autocrítica y liderazgo interno

“La gente pierde a veces la memoria, en las elecciones en las que el PSOE sacó 84 diputados, que es el peor resultado de la historia de la de la socialdemocracia en España, en aquel entonces, ya se dijo que esa noche era histórica, ya se dijo que podía haber gobierno y que éramos más. Finalmente, no cuajó. De manera que esta etapa de cero autocrítica empezó justamente aquella noche”, ha dicho Page.

El calendario electoral ha venido sumando derrota tras derrota para PSOE, desde las municipales de 2023 pasando por las europeas, las autonómicas de 2024 (excepto por Cataluña, gracias al PSC), hasta este nuevo ciclo electoral que comenzó en Extremadura, siguió en Aragón y probablemente se repetirá en Castilla y León y Andalucía. No solo las derrotas, sino que Ferraz ganó en Asturias, Castilla-La Mancha, Extremadura y Canarias en 2023, pero en las últimas dos comunidades no gobierna porque no suma más que la unión del PP con Vox y Coalición Canaria (CC).

García-Page, el único barón autonómico del PSOE que gobierna con mayoría absoluta, ha insistido en que a la cúpula socialista le falta autocrítica desde hace por lo menos 10 años”, que en realidad se traduce en la llegada de Pedro Sánchez a la secretaría general. Este mensaje conecta con una preocupación compartida por parte de dirigentes locales y alcaldes socialistas que temen que el debate nacional domine la campaña municipal y autonómica, desplazando la evaluación de la gestión territorial hacia cuestiones de política estatal.

Una discusión estratégica con impacto nacional

El planteamiento de García-Page no implica únicamente una discrepancia puntual sobre fechas electorales, sino que refleja una discusión más amplia dentro del PSOE sobre la relación entre liderazgo nacional y estructura territorial. Mientras la dirección federal defiende que el calendario electoral debe mantenerse estable para garantizar la normalidad institucional, los sectores críticos consideran que la secuencia de convocatorias puede tener efectos determinantes en el equilibrio de poder del partido.

El debate anticipa una tensión estratégica que previsiblemente se intensificará a medida que se acerquen las próximas citas electorales. La cuestión de fondo no es solo cuándo votar, sino cómo gestionar el desgaste político acumulado y cómo equilibrar la fortaleza del liderazgo nacional con la supervivencia electoral del socialismo en municipios y comunidades autónomas.

En este contexto, la propuesta de adelantar las generales se convierte en un síntoma de una discusión más profunda: la búsqueda de una estrategia electoral que permita al PSOE competir en todos los niveles institucionales sin que las dinámicas nacionales condicionen de forma decisiva los resultados territoriales. @mundiario