Pablo Casado y los votos de Vox

Pablo Casado. / Mundiario
Pablo Casado. / Mundiario

El PP parece dispuesto a gobernar con un partido que grita a los cuatro vientos ideas anticonstitucionales. Para el PP ahora no vale que gobierne el partido más votado.

Pablo Casado y los votos de Vox

Hay vuelco electoral en Andalucía, donde la socialista Susana Díaz pierde 14 escaños y el PP, con solo 26, puede sumar una mayoría de 59 junto a Ciudadanos (21) y la ultraderecha (12).

Estaba claro que las elecciones andaluzas serían un foco de atención para observar precedentes. Sin embargo, lo que llamó más la atención no fue el resultado de Susana Díaz –último resquicio del antiguo PSOE y conocida rival interna del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez–, sino la mano tendida del popular Pablo Casado pidiendo los votos a Vox, a la desesperada por gobernar aunque sea pactando con un partido que grita a los cuatro vientos ideas anticonstitucionales, con un líder andaluz que tuvo problemas en la judicatura. Porque para el PP ahora no vale que gobierne el partido más votado: cambia su discurso según le conviene.

Todo ello sucede cuando para Vox, los años de Franco no fueron una dictadura, y que las mujeres luchen por la igualdad es algo que quieren frenar. Además, desde este partido en el que se quiere apoyar el PP sostienen un discurso abiertamente xenófobo en algunos casos.

No olvidemos nunca que la historia es caprichosa y cíclica, y que existen precedentes en la historia de líderes  elegidos democráticamente que radicalizaron su discurso con el tiempo.

No olvidemos –especialmente los que nacimos en paz y en democracia– que ciertos episodios de la historia no se pueden repetir y que es nuestro deber y responsabilidad salvar a nuestros hijos e hijas de todo lo malo que este tipo de extremismos puede traer consigo. @mundiario

Pablo Casado y los votos de Vox