Un nuevo enfrentamiento en el norte de Kosovo deja cuatro muertos y eleva la tensión con Serbia

Un grupo de hombres “fuertemente armados” perpetró un ataque contra una unidad de policía kosovar y asaltaron una iglesia ortodoxa serbia con varios sacerdotes y feligreses dentro.
Policía de Kosovo y misión de paz KFOR de la OTAN. / RR.SS.
Policía de Kosovo y misión de paz KFOR de la OTAN. / RR.SS.

Un grupo de hombres “fuertemente armados” perpetró un ataque el domingo en un pueblo del norte de Kosovo, Banjska, donde abrieron fuego contra una unidad de policía, provocando en la muerte de un agente. Posteriormente, los sospechosos se atrincheraron en un monasterio ortodoxo cercano. Según el ministro del Interior de Kosovo, Xhelal Sveçla, se logró retomar el control de la zona después de varios enfrentamientos, durante los cuales murieron tres de los asaltantes.

El primer ministro kosovar, Albin Kurti, y el ministro del Interior culparon del ataque a los “criminales patrocinados por Serbia”. Sin embargo, estas acusaciones fueron rechazadas por el Gobierno de Belgrado, que sí reconocieron la nacionalidad serbia de los sospechosos. Este incidente se convierte en el primer episodio de violencia regional en la zona desde los grandes enfrentamientos de mayo y ha aumentado la tensión entre ambas partes.

El incidente comenzó cuando el policía asesinado patrullaba cerca de la frontera con Serbia y se dirigía a una carretera que al parecer estaba bloqueada, momento en el cual su unidad “fue atacada desde varias posiciones con armas pesadas”, según un comunicado de la policía. Posteriormente, el grupo enmascarado, que conducía vehículos blindados, irrumpió en una iglesia cercana a Banjska, donde varios sacerdotes, feligreses y peregrinos quedaron atrapados, de acuerdo con la denuncia que hizo poco después la diócesis ortodoxa serbia Raska-Prizren

El grupo responsable del ataque fue descrito por el primer ministro Kurti como una unidad “terrorista” y se afirmó que estaba compuesto por al menos 30 personas fuertemente armadas con experiencia militar y policial. Kurti acusó a estas personas de ser “tropas respaldadas por el Estado de Serbia”. Estas afirmaciones fueron rechazadas por el presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, quien admitió que los atacantes eran serbios, pero negó la participación de su país en el incidente.

Retienen un “gran arsenal” en Kosovo

El ministro del Interior de Kosovo, Sveçla, informó que tras 10 horas de encierro vigilado por las autoridades se habían detenido a 10 personas, dos de las cuales terminaron heridas, y se había confiscado un gran arsenal de armas y suministros destinados a cientos de atacantes. El material incautado se trataría de “un arsenal excepcionalmente grande, explosivos, uniformes, logística, alimentos y equipos para barricadas, que eran suministros para cientos de atacantes”, según el Ministerio del Interior. “Estaban preparados para amenazar la soberanía de Kosovo”, aseguró el ministro.

Este incidente ocurre después de que las conversaciones auspiciadas por la UE para normalizar las relaciones entre Serbia y Kosovo se estancaran la semana pasada. Kosovo, que se autodeclaró independiente en 2008, no es reconocido como un estado independiente por Serbia ni por varios otros miembros de la comunidad internacional, incluida España.

La tensión entre las dos partes se ha exacerbado por la falta de acuerdo sobre la creación de una asociación de municipios de mayoría serbia en el norte de Kosovo, lo que otorgaría mayor autonomía a esta población minoritaria. Mientras que aproximadamente el 90 % de la población de Kosovo es de origen albanés, en el norte, la mayoría es serbia étnicamente, con alrededor de 40.000 habitantes repartidos en cuatro municipios: Mitrovica Norte, Zvecan, Zubin Potok y Leposavic. @mundiario

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