Mandela: ¿Hay peligro de convertir la reivindicación en un objeto de consumo?

8  Dibujo de Karry Carrión - Perú - Homenaje a Mandela
Dibujo de Karry Carrión, de Perú, en homenaje a Mandela.

Su revolución no fue el desquiciamiento de Zimbawe. El país no se arruinó y, en la transición, pesó más la reivindicación política que la étnica. Y eso es muy importante.

Mandela: ¿Hay peligro de convertir la reivindicación en un objeto de consumo?

No me gustan los funerales televisados. Muchos políticos que apoyan las cercas y los aceros en el Norte de África rinden tributo a Mandela. Es la carnavalización de la que escribió Batjin a propósito de la prosa de Dostoievski. La carnavalización permitirá que Mandela se convierta en un icono comercial, en una pegatina, en un tatoo, en una cita que algún político, con yate en Saint Tropez, pronuncie en su debate de investidura, en una calcomanía donde las jóvenes generaciones no vean otra cosa que un símbolo de protesta edulcorada. Como una canción de Bustamante. Me temo lo peor en unos meses. Como una camiseta del Che.

No me gustan los funerales televisados.

He leído twitters que llaman a Mandela “terrorista”. Otros lo reivindican como un ejemplo moral indiscutible. Algunos concejales con causas en los juzgados hablan de “Madiba” en las teles locales.

Mandela logró que las etnias sudafricanas adoptaran un modelo social, amparado por el capitalismo internacional, sin el esclavismo del imperio británico. Pero con su consentimiento. Mandela entendió las consecuencias fatídicas de las revueltas. Su revolución no fue el desquiciamiento de Zimbawe. El país no se arruinó y, en la transición, pesó más la reivindicación política que la étnica. Y eso para mí es muy importante.

Estos políticos que han ensalzado a Mandela, deberían pedir perdón por fin. Yo pido perdón a Mandela por los abusos y las muertes del capitalismo. Reconozco los progresos y las mejoras de ese sistema, pero también las ruindades y las muertes de su expansión. Por esa razón, es hora de reconocer que, al acatar las ventajas de las políticas capitalistas, también reconocemos su capacidad para el expolio, la represión y la desigualdad. Se hizo con el comunismo.

Miedo me da que Mandela se convierta en un objeto de consumo, en un ídolo más en ese flujo de cantantes, artistas y logotipos para camisetas y franquicias. No me gustan los funerales televisados. Es una forma de vender.

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