Feijóo cede a la presión interna y cambia su postura sobre el decreto de pensiones

El líder del PP modifica su estrategia tras las advertencias de los barones, pero se enfrenta a críticas dentro del partido y de la derecha más dura.
Alberto Núñez Feijóo, líder del PP. / @NunezFeijoo.
Alberto Núñez Feijóo, líder del PP. / @NunezFeijoo.

La postura del Partido Popular respecto al decreto ómnibus que incluye la revalorización de las pensiones ha dado un giro inesperado. A pesar de su oposición inicial, Alberto Núñez Feijóo ha optado finalmente por respaldar la norma, un cambio de rumbo impulsado por la presión de varios barones del partido, preocupados por el impacto electoral que podría tener entre los pensionistas.

El viraje, sin embargo, ha generado un nuevo frente de conflicto dentro del PP, especialmente en su sector más duro y en el partido en el País Vasco, que había combatido con dureza el traspaso al PNV de un palacete en París incluido en el mismo decreto. La decisión, anunciada de manera repentina a través de un mensaje en la red social X (antes Twitter), ha sorprendido a buena parte de los dirigentes populares, algunos de los cuales habían evitado pronunciarse sobre la postura oficial apenas unas horas antes.

Desde el primer momento, la negativa del PP a apoyar el decreto había generado incomodidad en algunos sectores del partido. Un barón de peso reconocía en privado que mantener el rechazo era una posición “incómoda”, ya que podía interpretarse como un ataque a los pensionistas. Esta preocupación fue trasladada a Feijóo, quien, tras un debate interno, decidió dar un giro a la estrategia para evitar que el PSOE utilizara este argumento en su contra.

El problema, sin embargo, es que el cambio de postura ha obligado al PP a modificar todo su discurso previo, ya que las razones por las que se opuso inicialmente al decreto siguen vigentes en su versión actual. La formación había criticado con dureza la cesión del palacete de París al PNV, un asunto que se había convertido en un auténtico casus belli para los populares vascos y que ahora se ven obligados a aceptar con el nuevo posicionamiento del partido.

Malestar en el PP vasco y críticas desde la derecha

El PP en Euskadi, que había llevado a cabo una intensa campaña contra la cesión del palacete, se encuentra ahora en una situación delicada. Su líder, Javier de Andrés, ha intentado justificar la nueva postura argumentando que el inmueble ya estaba registrado a nombre del PNV y que el partido no caerá en “trampas” del PSOE, pero el cambio de posición ha generado confusión y malestar en su electorado.

Al mismo tiempo, el giro ha sido recibido con críticas desde la derecha más dura, con Vox acusando al PP de actuar como una oposición débil y de no mantenerse firme en su discurso. Además, la Plataforma de Afectados por la Okupación e Inquiokupación, que había sido invitada a un acto del PP sobre vivienda liderado por Feijóo, ha anunciado su decisión de no asistir tras conocer el cambio de postura.

Tras el anuncio del voto a favor del decreto, varios dirigentes populares se han esforzado en redes sociales por justificar el cambio. Miguel Tellado, portavoz del PP en el Congreso, ha respondido directamente al ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, asegurando que la cesión del palacete al PNV no es un “regalo” del Gobierno y recordando que en su momento el Tribunal Supremo ya se pronunció sobre la cuestión.

Sin embargo, el decreto aprobado por el Consejo de Ministros sigue sin incluir algunas de las medidas que el PP había reclamado, como la reducción del IVA en productos básicos o los anticipos a cuenta para las comunidades autónomas. En este último punto, el presidente de Murcia, Fernando López Miras, ha expresado su malestar, recordando que la norma inicial contemplaba 655 millones de euros para su comunidad.

Un movimiento calculado para evitar un desgaste mayor

A pesar de las críticas internas y externas, la cúpula del PP defiende que este giro estratégico era necesario para evitar que el PSOE utilizara la revalorización de las pensiones como un arma política contra Feijóo. “Nuestro objetivo siempre ha sido desmontar el relato de Sánchez, que intenta presentar al PP como un partido que va en contra de los pensionistas”, argumentan desde Génova.

El cambio de postura deja en evidencia las tensiones dentro del PP y la dificultad de Feijóo para mantener un equilibrio entre las diferentes corrientes del partido. Si bien el líder popular ha conseguido frenar un posible desgaste entre los jubilados, su decisión ha abierto nuevas fisuras internas y ha generado incertidumbre sobre su capacidad para mantener una línea política coherente a largo plazo. @mundiario

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