Feijóo y Aitor Esteban reabren el diálogo entre PP y PNV tras años de ruptura: ¿acercamiento táctico?

La conversación “larga, sincera y respetuosa” mantenida entre los líderes del PP y el PNV abre una nueva fase de contactos que podría pasar la página de una legislatura marcada por la hostilidad y el enfrentamiento por el apoyo a Sánchez.
Alberto Núñez Feijóo, líder del PP y Aitor Esteban, líder del PNV. / Mundiario
Alberto Núñez Feijóo, líder del PP y Aitor Esteban, líder del PNV. / Mundiario

Las sonrisas compartidas entre Alberto Núñez Feijóo y Aitor Esteban durante un desayuno informativo en Bilbao no pasaron desapercibidas. Ambos dirigentes compartieron mesa en un acto celebrado en el Hotel Ercilla ante representantes institucionales y del empresariado vasco, en una escena que, más allá del protocolo, transmitía la imagen de un reinicio en la relación entre sus formaciones.

El encuentro público fue la culminación visible de un contacto previo. Según fuentes políticas, ambos dirigentes mantuvieron semanas antes una reunión en Madrid a petición del PNV. En ella conversaron sobre el deterioro de las relaciones durante los últimos años y exploraron la posibilidad de abrir un nuevo canal de comunicación entre sus partidos.

Para Feijóo, ese diálogo supone “un nuevo camino” en la relación con los nacionalistas vascos. El líder del PP insistió en la necesidad de que los partidos democráticos mantengan relaciones basadas en el respeto y la franqueza, incluso cuando las discrepancias ideológicas siguen siendo profundas.

La fotografía del acercamiento contrasta con el clima de confrontación que ha dominado la relación entre el Partido Popular y el Partido Nacionalista Vasco en los últimos años. La tensión se intensificó tras las elecciones generales de 2023, cuando el PP ganó los comicios, pero no logró reunir apoyos suficientes para la investidura de Feijóo. El PNV descartó respaldar su candidatura, en parte por la necesidad de contar con el apoyo de Santiago Abascal y su partido, Vox.

Aquella negativa profundizó la distancia entre ambas formaciones, que ya arrastraban recelos desde la moción de censura de 2018 que desalojó del poder a Mariano Rajoy y permitió la llegada a la Moncloa de Pedro Sánchez con el apoyo parlamentario del PNV. El propio Feijóo ha reconocido que lamentó profundamente que los nacionalistas no respaldaran su investidura, recordando que se quedó a apenas cuatro escaños de alcanzar la mayoría necesaria.

Coincidencias económicas, divergencias políticas

Pese a las diferencias, el líder del PP subrayó durante su intervención que existen ámbitos en los que ambos partidos han compartido históricamente enfoques similares, especialmente en materia económica.

Feijóo defendió que las políticas industriales, energéticas o laborales promovidas tradicionalmente por el PNV han coincidido en buena medida con la visión económica del PP. Desde esa perspectiva, el dirigente popular reivindicó un proyecto para Euskadi centrado en la prosperidad económica, no en el incremento del independentismo.

Sin embargo, el dirigente gallego también dejó clara su discrepancia con la estrategia parlamentaria de los nacionalistas. A su juicio, el apoyo continuado del PNV al Gobierno de Sánchez resulta difícil de entender, dada la “escasa coincidencia” política entre ambas formaciones. Además, advirtió del riesgo de que el Ejecutivo central refuerce su relación con EH Bildu, una posibilidad que, según el líder popular, podría trasladarse también a la política vasca.

Uno de los asuntos que sobrevoló el encuentro fue la posible reforma del Estatuto de autonomía del País Vasco, actualmente objeto de debate entre el PNV, el PSE-EE y EH Bildu. Feijóo se mostró prudente ante esa iniciativa y advirtió de los riesgos de reabrir debates institucionales que, en su opinión, fueron resueltos en su momento mediante amplios consensos políticos.

El triángulo político PP-PNV-Vox

El acercamiento entre el PP y el PNV se produce además en un contexto político especialmente complejo, marcado por las tensiones entre el partido de Feijóo y su potencial aliado parlamentario, Vox.

El líder de esta formación, Santiago Abascal, ironizó sobre el encuentro y cuestionó si el PP había planteado al PNV las mismas condiciones políticas que exige a Vox en sus negociaciones territoriales. “Con este no van a aplicar ningún decálogo defendiendo la igualdad de los españoles”, apuntó el partido ultra en su cuenta oficial de X.

La reacción refleja uno de los principales dilemas estratégicos del PP: cualquier intento de normalizar relaciones con el nacionalismo vasco genera incomodidad en Vox, cuyo ideario rechaza cualquier entendimiento con partidos que considera separatistas.

Al mismo tiempo, el PNV ha mostrado tradicionalmente reticencias a colaborar con el PP cuando este depende del apoyo de Vox. Esa triple relación ha convertido durante años la posibilidad de acuerdos entre los tres actores en una ecuación prácticamente imposible. @mundiario

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